Alejandra Cuevas Morán informó que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) requirió al Estado mexicano fijar una postura sobre su caso, en el que ella y su madre fueron acusadas por Alejandro Gertz Manero, actual embajador de México en Reino Unido, de presuntamente provocar la muerte de su hermano Federico.
Plazo de tres meses para el informe
La CIDH otorgó un plazo de tres meses, prorrogables hasta cuatro, para que el Estado mexicano emita su informe. Esto ocurre a menos de un año de que Cuevas presentara su denuncia contra Gertz Manero ante el organismo internacional.
Detalles del proceso
Cuevas aclaró que no se trata de una sentencia ni una resolución de fondo, sino de la etapa de admisibilidad, donde la Comisión evaluará si el caso cumple los requisitos para ser examinado a fondo. Sin embargo, destacó que es la primera vez que el Estado mexicano es llamado formalmente a responder ante el sistema interamericano por estos hechos.
La denuncia deriva de un proceso penal de dos años contra Cuevas y su madre, Laura Morán, por el supuesto homicidio de Federico Gertz Manero. Alejandra pasó 528 días en prisión en Santa Martha Acatitla, mientras que su madre, de más de 90 años y quien fue pareja de Federico por seis décadas, estuvo sujeta a prisión domiciliaria.
Declaraciones de la víctima
“Fui encarcelada por cuidar. Mi madre, por amar. Mis hijos por resistir. Gertz nos persiguió con el poder del Estado”, afirmó Cuevas en redes sociales. Tras su liberación por un amparo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), señaló que el Estado mexicano nunca explicó cómo prosperó el caso ni reparó el daño de forma completa, pública y digna. “El silencio, con el tiempo, deja de ser una omisión para convertirse en una posición”, indicó.
Cuevas solicitó públicamente a la Secretaría de Relaciones Exteriores y a las autoridades competentes informar cuál será la posición institucional del Estado mexicano ante la CIDH. En su informe, el Estado deberá indicar si niega los hechos, los justifica o reconoce que ella y su familia fueron víctimas de persecución política.



