Exigen devolución de perros del Refugio Franciscano en protesta ante partido México-Portugal
Un grupo de manifestantes se congregó este 28 de marzo frente al Estadio Azteca, previo al partido amistoso entre las selecciones de México y Portugal, para exigir la devolución de los animales del Refugio Franciscano y denunciar la falta de apoyo institucional a rescatistas independientes en la Ciudad de México.
Los protestantes, que se identificaron como ciudadanas que apoyan al refugio, sostuvieron una lona con fotografías de perros y la consigna: “Gobierno: no son anexos, son vidas”. En la parte inferior se leía: “Exigimos que devuelvan a los franciscanos a su hogar”.
Denuncias de maltrato y opacidad
En entrevista, las manifestantes afirmaron que los perros no han sido devueltos y están muriendo en los lugares donde se encuentran bajo resguardo oficial, específicamente en Ajusco, la Brigada de Vigilancia Animal (BVA) y el Deportivo Hermanos Galeana.
“Nosotras hemos estado en guardias ahí para ver qué les hacen, no nos dejan entrar, no dan información, al equipo que los cuidaba del Refugio Franciscano no los dejan ver, los tienen amenazados; es total injusticia”, declararon.
Las mujeres, que dijeron visitar el refugio regularmente, negaron que hubiera maltrato animal en el lugar y destacaron que acogía a perros en condiciones críticas, como quemados, mutilados o ciegos.
Demandas más amplias de protección animal
La protesta también buscó visibilizar demandas más amplias relacionadas con la protección animal en la capital, en el contexto de los preparativos para el Mundial de Futbol 2026.
Entre sus exigencias, mencionaron:
- Devolución de los animales al Refugio Franciscano.
- Respeto a resoluciones legales que ordenan la devolución del inmueble.
- Fortalecimiento del apoyo institucional a rescatistas independientes.
- Implementación de políticas públicas como esterilizaciones masivas y aplicación estricta de leyes contra el maltrato animal.
Antecedentes del conflicto
La protesta ocurrió a casi tres meses del operativo del 7 de enero de 2026, encabezado por la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX), con apoyo de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) y la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT), en el que se aseguraron 936 animales.
El Gobierno de la Ciudad de México, liderado por Clara Brugada, presentó la intervención como una medida de bienestar animal, pero ha enfrentado críticas por el manejo posterior de los perros.
El conflicto incluye una disputa por el inmueble en la alcaldía Cuajimalpa, donde operaba el refugio. Una jueza local ordenó el 22 de enero devolver el predio a la Asociación Franciscana I.A.P., pero autoridades capitalinas confirmaron el 26 de marzo que no permitirán el regreso de los perros, reportando 34 muertes de animales desde el operativo.
En respuesta, la jefa de Gobierno anunció en enero la construcción de una “Utopía Canina” en Gustavo A. Madero y el envío de una iniciativa de ley para regular refugios de animales al Congreso local.



