Marcha ciudadana exige regreso inmediato de animales del Refugio Franciscano
La consigna "¡Cállate cabrón!" resonó con fuerza al cierre de la multitudinaria marcha ciudadana del pasado domingo, organizada para exigir la devolución inmediata de los animales del Refugio Franciscano a su hogar histórico en la Ciudad de México. La protesta, encabezada por la MVZ Antonia Sánchez del Villar, sirvió como calentamiento para la próxima manifestación programada para el 22 de febrero.
Exigencias claras y contundentes
Los manifestantes demandan al gobierno capitalino, específicamente al Secretario de Gobierno, el regreso inmediato de todos los animales sobrevivientes que fueron retirados del refugio durante un operativo gubernamental el pasado mes. Esta exigencia se basa en el derecho legal restituido judicialmente al Patronato del Refugio Franciscano para recuperar su propiedad.
Además del retorno de los animales, los organizadores exigen un informe público detallado sobre los cientos de perros y gatos que fallecieron durante el proceso. Este documento debe incluir fecha exacta, causa de muerte, dictamen pericial y lugar donde ocurrieron los decesos, información que hasta ahora ha sido omitida por las autoridades.
Acusaciones de maltrato institucional
Los participantes de la marcha denunciaron que el gobierno de Claudia Sheinbaum ha revictimizado a los animales al mantenerlos en condiciones inadecuadas:
- Transportadoras de dimensiones mínimas durante días
- Cubículos oficinescos fríos, atascados y resbalosos
- Falta de supervisión constante que permite agresiones silenciosas entre los animales
- Restricciones severas a visitas del Patronato y voluntarios
"A diferencia de quienes favorecen y defienden la catástrofe provocada por la Jefa de Gobierno, al Patronato y voluntarios del Refugio Franciscano se les ha restringido absolutamente el tiempo", señalaron los organizadores, añadiendo que ni siquiera han podido contabilizar e identificar plenamente a todos los animales sobrevivientes.
Contradicciones gubernamentales
Los manifestantes desmintieron categóricamente las declaraciones oficiales que aseguran que los animales reciben "atención constante y directa". Testimonios recogidos en el Deportivo Los Galeana, donde algunos animales están alojados temporalmente, confirman que los dejan solos por periodos prolongados, aumentando el riesgo de agresiones entre ellos.
La reserva de información por tres años decretada por la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT) sobre el Caso Franciscano fue interpretada por los manifestantes como una admisión tácita de culpa por parte del gobierno capitalino. Esta medida podría, según algunos participantes, impulsar la primera revocación efectiva de mandato en la ciudad.
Trasfondo del conflicto
El operativo gubernamental que retiró a los animales del Refugio Franciscano se justificó inicialmente bajo la acusación de maltrato animal que llegaba a grado penal. Sin embargo, los manifestantes destacan que hasta la fecha no se ha presentado evidencia fundada que respalde estas acusaciones ni que justifique las detenciones relacionadas.
Los organizadores sospechan que detrás del operativo existe una "inadmisible y fraudulenta ambición inmobiliaria" que busca el terreno donde se ubicaba el refugio, un lugar descrito como pobre pero lleno de amor hacia los animales.
La movilización ciudadana ha identificado claramente al gobierno de la "ciudad animalista" como los verdaderos maltratadores de estos animales indefensos, rechazando la narrativa oficial que intentaba culpar al Patronato del refugio. La próxima marcha del 22 de febrero promete mantener la presión hasta lograr el regreso de todos los animales a su hogar legítimo.