La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México emitió una disculpa pública a la familia de Julio César Cervantes Cabañas, un hombre con discapacidad intelectual reportado como desaparecido en 2021, cuyo cuerpo fue donado a una institución académica sin el consentimiento de sus seres queridos.
Fallas institucionales en la búsqueda e identificación
El caso de Julio César se convirtió en un ejemplo de las deficiencias en los procesos de búsqueda y reconocimiento de personas en la capital. Aunque su cuerpo fue localizado desde enero de 2024, la familia continuó buscándolo durante meses, sin saber que las autoridades capitalinas ya lo tenían bajo resguardo.
Reconocimiento de negligencias por parte de la Fiscalía
Durante un acto en la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México, Omar Guadalupe Gutiérrez Lozano, coordinador general Jurídico y de Derechos Humanos de la Fiscalía, reconoció las omisiones cometidas. “Derivadas de la falta de actuación de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México que represento, lo hago con respeto, con profunda responsabilidad institucional y con el firme compromiso de que la aceptación de este instrumento recomendatorio constituya una garantía de no repetición de los hechos que ustedes vivieron”, declaró el funcionario.
Acusaciones de fallas estructurales
Juana Laura Cabañas, madre de Julio César, pidió que la disculpa pública vaya acompañada de cambios reales dentro de la Fiscalía. “Las palabras deben ir acompañadas de acciones, cambios estructurales al interior de la Fiscalía y medidas de no repetición para que nunca más ninguna familia tenga que pasar por lo que le sucedió a Julio César”, señaló. El caso ha generado cuestionamientos sobre los protocolos de identificación de cuerpos y la comunicación entre las áreas encargadas de desapariciones, servicios forenses y atención a víctimas.
Medidas prometidas para evitar futuros casos
Tras la recomendación de organismos de derechos humanos, la Fiscalía capitalina aseguró que implementará medidas para mejorar sus procesos de búsqueda, identificación y notificación a familiares. Las autoridades también revisarán los procedimientos relacionados con el manejo y destino de cuerpos no identificados, luego de que el caso de Julio César evidenciara irregularidades en el resguardo y entrega de restos humanos en la Ciudad de México.



