La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) ofreció este miércoles 6 de mayo una disculpa pública a Laura Cabañas y Leobardo Cervantes, padres de Julio César Cervantes Cabañas, tras la llamada “desaparición administrativa” de su hijo. El acto se realizó nueve meses después de que la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México (CDHCM) emitiera recomendaciones por el caso.
Fallas estructurales señaladas
Durante la ceremonia, familiares y la CDHCM advirtieron que el reconocimiento de responsabilidad no resuelve las fallas estructurales que permitieron que el cuerpo de Julio César permaneciera diez meses en el Instituto de Servicios Periciales y Ciencias Forenses (Incifo) sin que su familia fuera notificada. Laura Cabañas aceptó la disculpa como “acto de responsabilidad”, pero subrayó: “Las palabras deben ir acompañadas de acciones, cambios estructurales al interior de la Fiscalía y medidas de no repetición para que nunca más ninguna familia tenga que pasar por lo mismo”.
El caso que exhibió la desaparición administrativa
Julio César Cervantes Cabañas, una persona con discapacidad intelectual, desapareció el 20 de septiembre de 2021. Su cuerpo fue localizado sin vida en enero de 2024 en la vía pública de la alcaldía Coyoacán y trasladado al Incifo, pero ninguna autoridad notificó a su familia. Pasaron diez meses para que la familia lo ubicara, gracias a un trabajador del Instituto Nacional Electoral (INE) que cotejó las huellas dactilares. En julio de 2025, la madre denunció en entrevista con Proceso: “Quien me avisó fue una persona del INE… Efectivamente, ahí estaba, ahí estuvo porque a los cinco días lo echaron para la escuela de medicina, lo donaron, lo traficaron, no entiendo”. También describió que recibió el cuerpo “lleno de reactivos, negro, sin tráquea, sin lengua”.
Recomendaciones de la CDHCM
El 31 de agosto de 2025, la CDHCM emitió las Recomendaciones 08, 09 y 10/2025, concluyendo que errores en registros, retrasos en la integración de información, omisiones ministeriales y falta de coordinación institucional pueden derivar en desapariciones administrativas. En la Recomendación 09/2025, se acreditaron violaciones al derecho a ser buscado con debida diligencia, a la verdad, a la seguridad jurídica, a la memoria de las personas fallecidas y al trato digno de los familiares.
Reconocimiento de la Fiscalía
Omar Guadalupe Gutiérrez Lozano, coordinador general jurídico y de Derechos Humanos de la FGJCDMX, reconoció la responsabilidad institucional: “La Fiscalía les falló en uno de los momentos más difíciles de sus vidas. A la memoria de Julio César Cervantes Cabañas rendimos respeto y homenaje. Su historia nos obliga a corregir, a mejorar y a trabajar para que hechos como estos no se repitan”. Aseguró que buscarán “erradicar prácticas indebidas”.
Exigencias de las víctimas
Jacqueline Palmeros, fundadora del colectivo Una Luz en el Camino, cuestionó: “Las disculpas públicas no deberían existir, pues el Estado no debería fallar al hacer su trabajo al buscar a una persona desaparecida”. La presidenta de la CDHCM, Dolores González Saravia, sostuvo que el caso evidenció que las familias buscan a sus desaparecidos “dentro de los propios registros del Estado” y que “nombrar eso importa porque ayuda a reconocer una situación que no debe repetirse”. Hasta el cierre, las instituciones señaladas no han informado sobre modificaciones concretas en protocolos de identificación humana, notificación a familiares, resguardo de cuerpos o coordinación interinstitucional.



