Hallan sin vida a activista de colectivo de buscadoras en Salamanca, Guanajuato
La comunidad de Salamanca, Guanajuato, se encuentra consternada tras el hallazgo sin vida de Cecilia García Ramblas, una joven de 28 años que formaba parte del colectivo Salamanca Unidos Buscando Desaparecidos. El descubrimiento de su cuerpo se produjo este miércoles, apenas dos semanas después de que fuera privada de la libertad por sujetos armados que irrumpieron violentamente en su domicilio ubicado en la comunidad de Valtierrilla.
Secuestro y localización de los restos
De acuerdo con la información proporcionada por el colectivo al que pertenecía Cecilia, el secuestro ocurrió el pasado 14 de marzo cuando personas desconocidas ingresaron por la fuerza a su vivienda. La noche del 19 de marzo, autoridades locales encontraron los restos de dos personas en un camino de terracería cercano a la comunidad Puerto de Valle, a menos de seis kilómetros de Valtierrilla. No fue hasta este miércoles que el colectivo confirmó que uno de esos cuerpos correspondía a su compañera Cecilia.
Compromiso inquebrantable pese a la tragedia familiar
Aunque Cecilia, cariñosamente llamada "Ceci" por sus compañeras, había encontrado sin vida a su hermano Miguel Ángel García Ramblas en el año 2025, ella mantuvo su compromiso activo con la causa. La joven participaba regularmente en:
- Marchas y manifestaciones públicas
- Pega de fichas de búsqueda en espacios públicos
- Otras actividades organizadas por el colectivo
Miguel Ángel había desaparecido en marzo de 2021 y sus restos fueron localizados en un predio ubicado en los límites de Irapuato y Silao.
Contexto de violencia contra buscadoras
La trágica muerte de Cecilia se enmarca en un preocupante patrón de violencia contra personas que buscan a sus familiares desaparecidos en México. El colectivo Salamanca Unidos Buscando Desaparecidos lleva más de dos años buscando a otra de sus integrantes, Lorenza Cano Flores, quien fue secuestrada en enero de 2024 cuando un grupo armado ingresó a su vivienda, asesinó a su esposo e hijo, y se la llevó por la fuerza. Lorenza buscaba a su hermano Francisco, cuya desaparición también permanece sin resolver.
Esta situación refleja la peligrosa realidad que enfrentan las familias de desaparecidos en Guanajuato, un estado que ha registrado numerosos casos de violencia contra activistas y defensores de derechos humanos. El colectivo continúa portando las fichas de búsqueda tanto de Lorenza como de Francisco, demostrando una resistencia inquebrantable frente a la adversidad.



