Israel revive la pena capital para condenados por terrorismo
El parlamento israelí aprobó este 30 de marzo una controvertida legislación que restablece formalmente la pena de muerte para personas condenadas por actos de terrorismo, marcando un giro histórico en la política penal del país que ha desatado intensas reacciones tanto a nivel nacional como internacional.
Detalles de la nueva legislación
La ley, respaldada por el gobierno del primer ministro Benjamin Netanyahu, fue aprobada con 62 votos a favor y 48 en contra. El texto legal establece que los palestinos condenados por ataques mortales con motivación nacionalista podrán ser sentenciados a muerte, siendo en muchos casos esta la pena predeterminada.
La normativa introduce cambios sustanciales en los procedimientos judiciales:
- Ya no se requiere unanimidad entre los jueces, bastando una mayoría simple para dictar sentencia de muerte
- Las posibilidades de apelación serán significativamente limitadas
- Las ejecuciones deberán realizarse en un plazo máximo de 90 días
- El método establecido para las ejecuciones será el ahorcamiento
Contexto político y reacciones
El impulso a esta legislación cobró fuerza tras los ataques del 7 de octubre de 2023 atribuidos a Hamás, que generaron un cambio radical en el clima político y en la percepción de seguridad dentro de Israel. Sectores del gobierno y parte de la opinión pública consideran que se requieren medidas más severas para enfrentar el terrorismo.
"¡Hemos hecho historia! Lo prometimos. Lo hemos cumplido", celebró el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, uno de los principales promotores de la ley. El proyecto fue impulsado por partidos de extrema derecha como Poder Judío y contó con el respaldo de aliados clave del gobierno.
Críticas y preocupaciones internacionales
La ley ha sido ampliamente criticada por organizaciones de derechos humanos, que la consideran profundamente discriminatoria. Argumentan que, en la práctica, la norma se aplicará casi exclusivamente a palestinos, ya que los casos que involucran a ciudadanos israelíes difícilmente cumplirían con los criterios establecidos.
La organización B'Tselem ha señalado que los tribunales militares que juzgan a palestinos en Cisjordania presentan tasas de condena cercanas al 96 por ciento, lo que genera serias dudas sobre las garantías procesales. "El proyecto constituye una escalada histórica: una nueva fase de ejecuciones con motivación política", denunció la Sociedad de Prisioneros Palestinos.
Posición de Naciones Unidas
El alto comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Turk, instó a Israel a derogar la ley, afirmando que viola el derecho internacional humanitario. "Suscita graves preocupaciones sobre violaciones del debido proceso, es profundamente discriminatoria y debe ser derogada sin demora", declaró en un comunicado oficial.
Turk destacó específicamente la falta de posibilidad de indulto y la orden de que las ejecuciones se lleven a cabo en un plazo de 90 días como elementos incompatibles con las obligaciones legales internacionales de Israel.
Antecedentes históricos y desafíos legales
Históricamente, Israel ha aplicado la pena de muerte en casos excepcionales. Desde la creación del Estado, solo se han registrado dos ejecuciones: la de un oficial israelí en 1948 —posteriormente exonerado— y la del criminal nazi Adolf Eichmann en 1962.
La nueva legislación ya enfrenta desafíos legales ante el Tribunal Supremo de Israel, mientras el debate sobre su constitucionalidad y sus implicaciones éticas y políticas continúa intensificándose. Expertos legales han advertido posibles conflictos con el derecho internacional, particularmente por no contemplar la posibilidad de indulto presidencial.



