El Movimiento de Unificación y Lucha Triqui Independiente (MULTI) de Oaxaca ha alzado la voz para denunciar una escalada de agresiones directas contra sus integrantes bajo la administración del gobernador Salomón Jara Cruz. La organización ha solicitado la intervención inmediata del gobierno estatal para frenar la violencia y exigir justicia para sus compañeros caídos.
Asesinato de dos miembros
Recientemente, el MULTI denunció el asesinato de dos de sus miembros, trabajadores de la albañilería, quienes fueron atacados mientras se dirigían a su lugar de trabajo. Según la organización, la agresión se ejecutó con "saña", culminando con el incendio de la camioneta en la que se trasladaban las víctimas, lo cual consideran un acto de odio y crueldad. El movimiento asegura que estos hechos no son aislados y forman parte de una "estrategia de guerra contra los pueblos".
Desaparición del líder
En medio de estas exigencias, el Movimiento de Unificación y Lucha Triqui Independiente denunció ante la comunidad nacional e internacional el levantamiento y desaparición de su máximo dirigente, Macario García Merino. El MULTI señaló directamente a la Policía Estatal de Oaxaca como responsable de la detención.
La organización responsabilizó al Gobierno del Estado de Oaxaca y a la Secretaría de Gobernación por la integridad física y psicológica de su líder, calificando el acto como una desaparición forzada y un desafío al Sistema Interamericano de Derechos Humanos. Integrantes del MULTI pidieron también el cese inmediato de la persecución política contra los defensores de la Nación Triqui.
Condenas y exigencias de grupos aliados
Grupos aliados, como la Unidad Nacional Independiente en Resistencia, se sumaron a las condenas y exigieron investigaciones "inmediatas, exhaustivas e independientes con perspectiva intercultural e indígena", además de medidas de protección para las familias del MULTI.
Contexto de inseguridad en Oaxaca
Las denuncias de violencia se presentan en un marco de alta percepción de inseguridad en la entidad. Datos del INEGI indican que el 70.5% de la población en la capital, Oaxaca de Juárez, se siente insegura, una cifra superior a la media nacional. Los sitios que generan mayor temor son los cajeros automáticos, el transporte público y las carreteras.
Pese a que el estado es considerado seguro para el turismo, la violencia y la inseguridad son persistentes en regiones específicas, con municipios como Juchitán reportando problemáticas relacionadas con ataques armados y deterioro social.



