Alto Comisionado de la ONU expresa preocupación por situación de derechos humanos en México
Tras una visita de cuatro días por territorio mexicano, Volker Türk, Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, señaló que las desapariciones forzadas y la impunidad constituyen los principales retos que enfrenta el país en materia de protección de derechos fundamentales. Durante su estancia, el funcionario internacional mantuvo reuniones con la presidenta Claudia Sheinbaum, magistrados de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, legisladores federales, representantes de fiscalías, organizaciones de la sociedad civil y colectivos de víctimas.
Impunidad: el reclamo constante de víctimas y defensores
En conferencia de prensa al concluir su visita, Türk manifestó que "el tema de la impunidad ha surgido en todas las conversaciones" sostenidas con víctimas y defensores de derechos humanos. "Es su mayor reclamo: que acabe la impunidad, se haga justicia por los crímenes cometidos y haya procesos de rendición de cuentas efectivos", afirmó el representante de la ONU, quien subrayó la necesidad de incluir en estos procesos "el reconocimiento del dolor sufrido, la reparación y las garantías de no repetición".
El Alto Comisionado describió las desapariciones como fenómenos que "provocan un sufrimiento inimaginable y prolongado para las familias" y que "erosionan la confianza entre la población y el estado responsable de prevenir, juzgar y condenar a los responsables". No obstante, reconoció que México cuenta con un marco jurídico de "gran potencial" para atender este grave problema, aunque requiriendo "un compromiso genuino de todas las partes, más allá de la política".
Feminicidios y violencia contra periodistas: preocupaciones adicionales
Volker Türk expresó especial preocupación por los niveles alarmantes de feminicidios en el país, señalando que "7 mujeres diariamente son asesinadas por violencia de género". Respecto a la situación de los comunicadores, advirtió que los periodistas "siguen enfrentando un panorama adverso, de riesgo y violencia" al cubrir temas relacionados con la violencia, operaciones del crimen organizado o casos de corrupción.
El representante de Naciones Unidas también se refirió al uso abusivo de la prisión preventiva oficiosa, manifestando su preocupación por el "impacto en la presunción de inocencia, la libertad personal y el debido proceso". Türk reconoció que la seguridad pública continúa siendo "uno de los retos más complejos de la sociedad mexicana", destacando cómo los grupos delictivos organizados "tienen un impacto significativo en el disfrute de los derechos humanos de la población".
Avances reconocidos y llamado a la unidad nacional
A pesar de las críticas, el Alto Comisionado reconoció avances significativos en diversas áreas de la política de derechos humanos en México. Entre estos destacó:
- Las acciones emprendidas para proteger a los pueblos originarios y promover las lenguas indígenas
- Las buenas prácticas implementadas por la Secretaría de las Mujeres
- El aumento al salario mínimo y el apoyo a grupos sociales vulnerables
- Las pensiones dirigidas a adultos mayores
Estas medidas, según Türk, reflejan una "economía de derechos humanos que coloca a las personas al centro de la estrategia". El funcionario internacional hizo un llamado explícito para que los esfuerzos en materia de derechos humanos no se politicen ni polaricen, enfatizando la necesidad de "poner en el centro a las víctimas" en todos los procesos.
Finalmente, Volker Türk expresó confianza en la voluntad del Estado mexicano para resolver los desafíos que enfrenta, aunque subrayó la necesidad de un "compromiso nacional que vaya más allá de posiciones políticas o de un mandato de gobierno", que permita desarrollar procesos de verdad, transparencia y reconocimiento del dolor de las víctimas y sus familias.



