Libro 'Perdónalos Señor' expone caso de abuso sexual clerical en Nuevo León
La obra literaria "Perdónalos Señor" ha sacado a la luz un impactante caso de abuso sexual cometido por un sacerdote en Monterrey, Nuevo León, revelando además lo que la autora describe como un patrón de encubrimiento por parte de la Iglesia católica. Sandra Valdez, víctima de estos hechos ocurridos hace más de cinco décadas, ha decidido romper el silencio a través de este escrito que considera un acto de justicia y una denuncia pública.
Una historia de trauma y valentía
En una conmovedora rueda de prensa donde estuvo acompañada por la activista Cristina Sada Salinas -autora del prólogo del libro-, Valdez narró cómo fue abusada sexualmente a los 16 años por el padre Erasmo Morales Manzano, quien oficiaba en la parroquia San Juan Bosco de Monterrey. "No fue fácil sobrellevarlo", confesó la mujer, explicando que tardó décadas en poder exteriorizar el trauma que marcó su adolescencia.
"Soy una de las miles, me atrevo a decir, de víctimas de religiosos pederastas que existen en este planeta", afirmó Valdez con voz firme. La autora citó una poderosa frase de su propio libro: "No todos los monstruos viven debajo de la cama, algunos están en los templos y llevan sotana", reflejando la dolorosa paradoja de encontrar peligro donde se supone debería haber protección espiritual.
Contexto familiar y eclesial
Valdez describió un entorno familiar de profunda religiosidad que, lejos de protegerla, la dejó vulnerable ante el abusador:
- Creció en una familia extremadamente católica
- Fue educada en colegio católico
- Estuvo desprotegida de información que pudiera alertarla
- Trabajaba en la misma parroquia donde ocurrieron los abusos
"Yo fui abusada a mediados de los setentas, eran otros tiempos, el estilo de vida era muy diferente, no había los recursos que hay ahora", contextualizó, añadiendo que incluso en la actualidad las víctimas enfrentan enormes dificultades para ser escuchadas.
Búsqueda infructuosa de justicia
La autora reveló que su abusador falleció en 1989, privándola de la oportunidad de enfrentarlo como adulta. Sin embargo, su búsqueda de reconocimiento y justicia institucional tampoco tuvo éxito:
- En 2018 buscó al Arzobispo de Monterrey, Rogelio Cabrera López
- Planteó su caso directamente al Vaticano
- En ambas instancias fue ignorada sistemáticamente
Valdez enfatizó que su motivación nunca ha sido económica ni mediática, sino denunciar la apatía eclesiástica ante los casos de abuso clerical. "Esto no es por mí, es por todas las víctimas que no tienen voz, que no tienen recursos, que no tienen medios para denunciar", declaró con emoción.
El detonante literario
La decisión de escribir "Perdónalos Señor" llegó el año pasado cuando Valdez leyó un artículo que enaltecía "postmortem" los 50 años de sacerdocio del padre Erasmo, su abusador. Este hecho la impulsó a crear un testimonio crudo y necesario, distribuido directamente por ella misma sin pretensiones comerciales.
La terapia psicológica iniciada en el año 2000 fue fundamental en su proceso de sanación, permitiéndole finalmente hablar de los abusos que había silenciado durante décadas. Su libro se convierte así en un testimonio colectivo que incluye especialmente a comunidades vulnerables como niños indígenas cuyos padres ni siquiera hablan español para poder denunciar.
Finalmente, Sandra Valdez reconoció que "Perdónalos Señor" es un texto crudo y fuerte, pero necesario para visibilizar una realidad que muchas instituciones religiosas prefieren mantener oculta. Su valentía al compartir esta experiencia personal busca abrir un diálogo social urgente sobre la protección de menores y la transparencia eclesial.



