Presión por el retorno de Los Franciscanitos y polémica por matanza de perros en Tecámac
Presión por Los Franciscanitos y polémica por matanza en Tecámac

La cuenta regresiva para Los Franciscanitos y la sombra de una matanza en Tecámac

El tiempo se agota para que el gobierno de la alcaldesa Clara Brugada cumpla con el compromiso público y publicado de facilitar el retorno de Los Franciscanitos a su legítimo hogar, del cual fueron despojados de manera violenta e ilegal. La presión ciudadana aumenta, con más de mil voluntarios habiendo remozado las instalaciones del refugio, aportando mano de obra, materiales e incluso la comida para recibir a los animales. Cualquier argumento en contra de este regreso será interpretado como una provocación difícil de desenredar.

Las sospechas detrás de la protesta

No hace falta ser adivino para deducir que quienes promovieron y patrocinaron la manifestación del pasado día en el caótico cruce de las avenidas Reforma e Insurgentes, exigiendo el no retorno de los perros y gatos al Refugio Franciscano, fueron las mismas personas que mal administran la opulenta Fundación Antonio Haghenbeck y de la Lama, IAP. Para la organización supuestamente organizadora del bloqueo, sería imposible contar con los recursos necesarios, como alquilar tractocamiones para impedir el tránsito, dado que solo unas cuantas provocadoras, entre ellas reconocidas adictas a dicha fundación, participaron. La FAH, en un comunicado, se deslindó del movimiento, pero las triangulaciones de recursos que practica son bien conocidas.

La indignación nacional por la matanza en Tecámac

La atención se desplaza hacia un tema que ha causado gran indignación a nivel nacional: la matanza de 14,023 perros (sin contar gatos) admitida por la senadora morenista Mariela Gutiérrez durante su desempeño como presidenta municipal de Tecámac, Estado de México, en tres ocasiones, sumando seis años. Gutiérrez alegó haberse apegado a la legislación, incluso involucrando en un vericueto de ignorancia a la presidenta Claudia Sheinbaum, quien la defendió, y a la Norma Oficial Mexicana 033, que no dispone matanzas, sino que describe métodos humanitarios para dar muerte a animales.

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Las lagunas legales y la exigencia de cuentas

En el caso de perros y gatos, las legislaciones generalmente determinan que la eutanasia solo está justificada en emergencias o cuando un animal ha sido desahuciado por un médico veterinario. Aunque Gutiérrez podría intentar justificarse con la NOM, no podrá acreditar dictámenes profesionales para cada uno de los animales asesinados, pero sí debería mostrar facturas de productos e insumos para demostrar que se aplicó muerte sin dolor. Esto revela lagunas en la Ley Federal de Sanidad Animal, cuyo artículo 23 aún usa el término "sacrificio" y no obliga a contar con dictámenes, sino que los indica "de ser posible".

Un llamado a la acción legislativa

Es tiempo de que se impongan políticas públicas no complacientes y se actualice la legislación. Se debe prohibir en todo el país la comercialización y reproducción de perros y gatos, al menos hasta que no haya un solo animal en situación de calle. Estas matanzas no son una excepción, sino la regla en muchos municipios, especialmente en el Estado de México, donde los métodos pueden ser indescriptiblemente crueles en áreas alejadas y pobres. La intervención del Congreso es urgente para armonizar las leyes y asegurar el bienestar animal.

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