Comité Ciudadano protesta por secuestro de perros Franciscanitos en CDMX
El Comité Ciudadano conformado para la defensa de Los Franciscanitos, los perros y gatos que fueron secuestrados por el Gobierno de la Ciudad de México bajo la administración de Clara Brugada Molina, comenzó ayer, primero de abril, a mostrar su fuerza con acciones directas. En un acto de protesta, los manifestantes bloquearon la carretera México-Toluca a la altura del Refugio, interrumpiendo el tránsito para exigir la liberación de estos animales.
Protestas se extienden al Estadio Azteca-Banorte
Durante la inauguración del remodelado Estadio Azteca-Banorte, también hubo ciudadanos que alzaron la voz para demandar el regreso inmediato de los perritos y gatitos retenidos ilegalmente. Sin embargo, según los activistas, hay una sordera total en la Jefatura de Gobierno, lo que podría tener un costo político significativo en las próximas elecciones.
El conflicto se centra en un terreno en Cuajimalpa que fue destinado testamentariamente para albergar a estas criaturas, víctimas de maltrato y abandono. Tanto Clara Brugada como el patronato de la Fundación Antonio Haghenbeck y de la Lama, IAP, han declarado que darán la vida por esta causa, evidenciando un mar de fondo de impunidad y tensiones políticas.
Reflexiones sobre el burro y el cordero en Jueves Santo
En otro ámbito, el Jueves Santo es para muchos un día de gestos silenciosos y reflexión profunda. Esta fecha nos recuerda que lo sagrado a menudo se manifiesta en lo más humilde y en lo que pasa desapercibido. En la historia que se revive estos días, dos animales encarnan esa humildad como nadie: el burro y el cordero.
El burro: símbolo de humildad y maltrato en México
El burro, que llevó a Jesús en su entrada triunfal a Jerusalén, representa la mansedumbre y el servicio silencioso. Sin embargo, en México y muchos países africanos, estos animales astutos e inteligentes son frecuentemente denigrados y abusados. Se les sobrecarga con leña, agua o materiales en terrenos empinados e inaccesibles, donde ningún vehículo puede llegar.
A pesar de ser compañeros constantes de los campesinos en jornadas interminables, se les considera erróneamente como símbolos de torpeza. En realidad, son animales listos, memoriosos y cautos, cuya prudencia es malinterpretada como testarudez, lo que a menudo resulta en golpes y maltrato. Aunque existen santuarios que los rescatan y cuidan, estos son excepciones en un panorama general de indiferencia.
El cordero: inocencia sacrificada en la tradición
El cordero, referido por Jesús como el cordero de Dios, simboliza la inocencia, humildad y entrega. No obstante, esta criatura social y capaz de reconocer rostros y formar vínculos, se ha convertido en el animal del sacrificio por excelencia. Los corderos, que balan y siguen a sus madres con saltos simpáticos, rara vez son considerados en las reflexiones religiosas, a pesar de su sufrimiento al ser separados de su manada y llevados al rastro.
Este texto no es un alegato contra el consumo, sino una invitación a reflexionar sobre la contradicción humana: veneramos la inocencia del corderito en oraciones y ceremonias, mientras normalizamos su consumo e ignoramos su dolor. Tanto los corderitos como los burritos no piden altares, sino agua fresca, pastura, sombra, descanso y un trato sin violencia.
Llamado a la acción y reconocimiento a activistas
Por ello, se invita a salir a la calle, al campo o a los caminos de tierra, donde seguramente encontraremos a estas criaturas necesitadas de misericordia. Se agradece a @sereslibresmx-Elizabeth Soto por mirar hacia ellos y rescatar a tantos con total voluntad y riesgo, especialmente en un país donde el activismo por los animales puede tener consecuencias graves.



