Video de soldado israelí destruyendo estatua de Cristo desata escándalo internacional
La persecución sistemática de comunidades musulmanas y cristianas en territorios ocupados por Israel sumó este fin de semana un nuevo capítulo de controversia tras la confirmación oficial del Ejército israelí sobre la veracidad de un video viral. En las imágenes, que circularon ampliamente desde el domingo, se observa claramente a un soldado israelí grabando a otro mientras destruye con martillazos una estatua de Jesús crucificado, extraída previamente de una iglesia en el sur de Líbano.
Condena oficial y contradicciones del gobierno de Netanyahu
El primer ministro Benjamín Netanyahu, al frente del gobierno más extremista y con tendencias supremacistas judías en la historia de Israel, condenó este lunes "en los términos más enérgicos posibles" la profanación del símbolo cristiano. En un comunicado oficial, anunció que "las autoridades militares están llevando a cabo una investigación penal exhaustiva y tomarán las medidas disciplinarias correspondientes contra el responsable".
Netanyahu aprovechó este incidente para reiterar lo que denominó "los valores judíos fundamentales de tolerancia y respeto mutuo" hacia todas las religiones, asegurando además que "la población cristiana en Israel prospera y disfruta de plenos derechos". Sin embargo, su declaración omitió deliberadamente varios contextos cruciales:
- La prohibición sin precedentes al patriarca latino de Jerusalén para celebrar la misa de Resurrección en el Santo Sepulcro
- La expulsión forzosa y el asedio diario que sufren los palestinos cristianos en Cisjordania ocupada por colonos judíos armados
- Los ataques directos contra iglesias en Gaza durante la ofensiva israelí más reciente
- La destrucción completa de la iglesia católica de San Georgios en Líbano durante la ofensiva de 2024, un templo histórico construido en 1923
Respuesta contundente de la Iglesia Católica en Tierra Santa
Este lunes, la Asamblea de Ordinarios Católicos de Tierra Santa (ACOHL, por sus siglas en inglés) exigió la aplicación inmediata de "una acción disciplinaria determinante y sin dilaciones" contra el soldado que destrozó la imagen de Cristo. En un comunicado oficial, la organización declaró que "este acto constituye una grave afrenta contra la fe cristiana y se suma a otros incidentes documentados de profanación de símbolos cristianos por soldados de las Fuerzas de Defensa de Israel en el sur de Líbano".
ACOHL, presidida por el patriarca latino Pierbattista Pizzaballa y que agrupa a todos los obispos católicos de Tierra Santa -incluyendo representantes greco-melquitas, maronitas, armenios y siríacos- expresó su "profunda indignación y condena sin reservas" ante los hechos. La asamblea añadió que este ataque perpetrado por un miembro de las FDI revela una "preocupante falla en la formación moral y humana" de las fuerzas israelíes, comprometiendo según su visión el respeto más elemental "por lo sagrado y por la dignidad de los demás".
Llamado urgente a la paz y al diálogo
En la parte final de su comunicado, los líderes católicos culminaron citando al papa León XIV y haciendo un llamamiento "con urgencia apremiante" para terminar "la guerra que ha atormentado esta región durante demasiado tiempo". La asamblea instó a abrazar "un camino donde la paz se manifieste en la moderación, el diálogo constructivo, la responsabilidad compartida, y el respeto inquebrantable por lo sagrado y por toda vida humana".
Este incidente ocurre en un contexto regional particularmente tenso, donde las minorías religiosas enfrentan presiones crecientes en territorios bajo control israelí, generando preocupación internacional sobre la protección de los derechos religiosos y la preservación del patrimonio cultural cristiano en Medio Oriente.



