Alumnos de la Escuela Telesecundaria “Ricardo Flores Magón”, en Morelia, Michoacán, estudian en salones improvisados donde el calor alcanza hasta 51 grados, según una medición realizada por UnoTV con un termómetro infrarrojo. El plantel opera desde 2017 en la zona limítrofe con Quiroga, pero sigue sin clave escolar, sin infraestructura adecuada, sin alumbrado público y sin tecnología para funcionar como una telesecundaria.
Condiciones extremas en las aulas
Los estudiantes toman clases en tres salones hechos con palos de madera y techo de lámina. Además, algunos huecos están cubiertos con plásticos para evitar filtraciones en temporada de lluvia. Sin embargo, con el sol, esos materiales convierten las aulas en un “horno”, lo que afecta directamente a los alumnos durante la jornada escolar.
Yuritzi Viveros Ramírez, encargada del plantel, explicó que algunos jóvenes presentan dolor de cabeza y piden permiso para retirarse, sobre todo después del receso. “Les encargamos mucho que se traigan un botecito con agua para que estén hidratándose”, dijo.
Falta de sombra y servicios básicos
La escuela tampoco cuenta con suficientes árboles que den sombra. Aunque han intentado reforestar, la encargada señaló que algunas quemas cercanas y trabajos con maquinaria han afectado los árboles plantados. El plantel tiene una matrícula de 70 alumnos y sólo cuenta con dos baños a medio construir, hechos por iniciativa de estudiantes y padres de familia.
Sin clave escolar, sin recursos
De acuerdo con Yuritzi Viveros, la falta de clave escolar impide gestionar recursos para infraestructura. También señaló que han entregado solicitudes ante la Secretaría de Educación de Michoacán y el Ayuntamiento de Morelia para regularizar el terreno. Hasta ahora, no han obtenido respuesta. Mientras tanto, los alumnos continúan estudiando en condiciones extremas de calor en plena capital del estado.



