Venezuela alertó este sábado sobre un derrame de petróleo proveniente de Trinidad y Tobago, el cual ha generado graves afectaciones ambientales en sus costas. La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, instruyó a la Cancillería venezolana exigir de inmediato a Puerto España información detallada sobre el incidente y un plan de mitigación urgente.
Riesgos para ecosistemas críticos
Según el comunicado oficial, las evaluaciones preliminares advierten riesgos severos para ecosistemas críticos como manglares y humedales, así como para comunidades pesqueras y recursos hidrobiológicos. El derrame ocurre en un contexto de baja relación diplomática entre ambos países, a pesar de compartir intereses energéticos.
Antecedentes de derrames previos
Este evento se suma a una serie de derrames de crudo originados en el archipiélago que han llegado a territorio venezolano. El último, en febrero de 2024, el naufragio del buque Gulfstream provocó un vertido masivo que contaminó más de 15 kilómetros de costa en la isla de Tobago, cuyas trazas se desplazaron hacia aguas territoriales de Venezuela y el Caribe.
- La primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar, criticó en febrero a la Comunidad del Caribe por apoyar a Nicolás Maduro tras su captura por fuerzas estadounidenses en enero.
- Hasta la fecha no ha habido información oficial de acercamientos entre ambos gobiernos.
Exigencias de Venezuela
Caracas subrayó la necesidad de que el gobierno trinitense cumpla con sus obligaciones bajo el derecho internacional ambiental. Además, exige medidas de reparación por los posibles daños ocasionados a la biodiversidad y a la seguridad alimentaria de la región oriental del país. Venezuela no especificó en su comunicado de dónde proviene exactamente el crudo vertido ni los kilómetros de afectación en el Golfo de Paria y zonas costeras de los estados Sucre y Delta Amacuro.
La cooperación bilateral se ha visto afectada por la crisis migratoria, diferencias políticas y el alineamiento de Trinidad con Estados Unidos en temas de seguridad regional. Este derrame representa un nuevo desafío ambiental y diplomático para ambas naciones.



