A casi siete meses de que la perturbación tropical 90-E azotara fuertemente a Veracruz, Hidalgo, San Luis Potosí, Querétaro y Puebla, y con la entrada inminente de la temporada de lluvias, las autoridades estatales continúan sin priorizar la prevención. A pesar de que el gobierno de México contabilizó al menos 83 personas muertas y 17 desaparecidas, los Atlas de Riesgo de las cinco entidades no han sido actualizados y, en muchos casos, más del 50% de sus municipios ni siquiera cuenta con uno.
La importancia del Atlas de Riesgos
Los Atlas de Riesgos municipales constituyen uno de los instrumentos que se han privilegiado recientemente para apoyar el ordenamiento de los asentamientos humanos, según expusieron los investigadores Naxhelli Ruiz Rivera, José María Casado Izquierdo y María Teresa Sánchez Salazar en el artículo Los Atlas de Riesgo municipales en México como instrumentos de ordenamiento territorial.
San Luis Potosí: el caso más crítico
El caso más crítico es el de San Luis Potosí, donde de sus 58 municipios, apenas dos tienen atlas y los existentes (Ciudad Valles y la capital) fueron creados en 2009 y 2011, respectivamente. De acuerdo con el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred), los potosinos enfrentarán las lluvias con mapas de riesgo de hace 15 y 17 años.
Puebla: atlas obsoletos en su mayoría
Otro caso es el de Puebla, en el que de 217 municipios, solo 40 cuentan con atlas y, en su mayoría, son obsoletos. Por ejemplo, el de Huachinango data de 2005, y la mayoría fue elaborado en 2011, 2012 y 2013. Apenas el pasado 26 de abril, el gobierno de Puebla anunció que invertirá 36 millones de pesos en la actualización del Atlas de Riesgo Estatal, una herramienta que lleva más de 15 años sin renovarse y cuya elaboración demorará hasta 18 meses, por lo que vivirán las lluvias con los pocos existentes.
Veracruz: alta vulnerabilidad
Veracruz, que actualmente vive el embate del último frente frío de la temporada y es considerado altamente vulnerable, pues en las anegaciones de octubre de 2025 murieron al menos 37 personas, el mayor número en los cinco estados, de sus 212 municipios, solo tiene 44 con este instrumento preventivo. La falta de actualización es evidente en zonas clave como el puerto de Veracruz, donde operan con un atlas de 2006, mientras que Las Choapas y Minatitlán dependen de documentos de 2009. Además, una gran cantidad de localidades no actualizan su información desde 2011.
La titular de Protección Civil de Veracruz, Guadalupe Osorno, reconoció que la entidad se encuentra rezagada y detalló que la problemática alcanza a aproximadamente 150 ayuntamientos. Aunque subrayó que la instrucción del gobierno estatal es fortalecer la gestión municipal del riesgo, reconoció que la falta de atlas municipales no puede sancionarse, ya que no existe un instrumento legal que obligue a los ayuntamientos a elaborarlos o actualizarlos.
Querétaro: pocos atlas actualizados
Si bien el estado de Querétaro fue uno de los menos afectados por las lluvias, según indicó el gobierno federal en sus reportes, solo cinco de sus 18 municipios cuentan con atlas. A pesar de que la capital y El Marqués actualizaron recientemente el documento en 2024 y 2023, demarcaciones importantes como Corregidora y San Juan del Río aún dependen de mapas creados en 2011 y 2012.
Hidalgo: la excepción
En el otro extremo, con 64 atlas para sus 84 municipios, Hidalgo es la única entidad que ha actualizado recientemente la mayor cantidad de sus atlas. A diferencia de los otros estados, tiene cartografías que en su mayoría fueron creadas entre 2023 y 2026, salvo excepciones como Tenango de Doria, que fue hecho en 2013.
Inacción injustificable
Con la temporada de lluvias a la vuelta de la esquina, la mayor parte de estos estados vulnerables enfrentarán los fenómenos climáticos apoyándose en estrategias trazadas hace más de 10 o 15 años. Los datos muestran que las entidades concentran su prevención en las metrópolis como Puebla (1,692,181 habitantes), Querétaro (1,049,777 habitantes), San Luis Potosí (911,908 habitantes) y Veracruz (607,209 habitantes), que cuentan con atlas activo.
No obstante, la vulnerabilidad real recae en las pequeñas municipalidades, que usualmente son las más afectadas por las inclemencias del tiempo, como los 177 municipios que carecen de este documento en el estado de Puebla, los 168 en Veracruz o los 56 en San Luis Potosí. Excélsior informó después de las inundaciones de octubre que de los 111 municipios de los cinco estados que fueron devastados por las lluvias del 6 al 9 de octubre, solo 24 cuentan con las herramientas para realizar análisis de peligro ante desastres.
De los 2,478 municipios de México, poco más del 25% cuenta con un Atlas de Riesgos, de acuerdo con el Cenapred. Han pasado casi siete meses y los números se han mantenido.



