La reciente muerte de un niño de tres años en Mexicali, Baja California, tras ser olvidado dentro de un automóvil, ha puesto de relieve una problemática recurrente en México. El menor falleció por un golpe de calor mientras permanecía en su silla de seguridad, en un contexto donde las temperaturas al interior de un vehículo cerrado pueden superar los 45 grados centígrados.
Antecedentes en Mexicali
No es un caso aislado. En agosto de 2020, otro niño de tres años murió en la misma ciudad después de quedar atrapado en un auto durante las horas de mayor calor. El Servicio Médico Forense (Semefo) determinó que la causa fue un golpe de calor, descartando violencia.
En junio de 2023, un menor de cinco años falleció tras permanecer aproximadamente dos horas dentro de un vehículo, cuando la temperatura exterior alcanzaba los 41 grados. Las investigaciones iniciales sugirieron un descuido, pero luego se determinó que el propio niño había ingresado al automóvil.
Casos en otras entidades
En Sonora, el 21 de mayo de 2014, un bebé murió después de estar más de dos horas dentro de un coche bajo el sol, con temperaturas superiores a los 40 grados. Las autoridades concluyeron que la causa fue deshidratación severa.
Peligro para los menores
Especialistas advierten que el interior de un vehículo puede elevar su temperatura entre 10 y 15 grados por encima del ambiente exterior, convirtiéndose en una trampa mortal en cuestión de minutos, especialmente para niños pequeños, cuyo sistema de regulación térmica es más vulnerable.
Las autoridades recomiendan nunca dejar a un menor solo dentro de un automóvil, ni siquiera por breves momentos, y verificar siempre los asientos traseros al cerrar el vehículo.



