Durante los últimos días de abril, México experimentó un notable aumento de temperatura, alcanzando hasta 40 grados en algunas regiones. Sin embargo, en la primera semana de mayo, las altas temperaturas no llegarán al extremo para considerarse una ola de calor. Además, se espera la llegada de un frente frío acompañado de aire polar y fuertes lluvias.
Un anticiclón desde el Pacífico hasta el Golfo
Un nuevo anticiclón recorrerá el país hacia el occidente, desde el Océano Pacífico hasta el Golfo de México. Esto provocará un calor más intenso, pero de corta duración, sin alcanzar el umbral de una ola de calor. Del jueves al viernes de esta semana, un nuevo frente frío cruzará el norte, noreste y oriente de México, lo que reducirá las temperaturas y generará lluvias en esas zonas. Aunque el calor persistirá, será menos intenso que en días anteriores.
Lluvias y granizadas en varios estados
Durante el lunes y martes se prevén tormentas aisladas en Yucatán, Quintana Roo, Campeche, Chiapas, Puebla, Tlaxcala, Oaxaca, Ciudad de México, Estado de México, Morelos, Hidalgo, Querétaro, Guanajuato, Coahuila, Sonora y Baja California. El miércoles, las lluvias podrían intensificarse, con posibilidad de granizadas en Coahuila, Nuevo León, San Luis Potosí, Querétaro, Hidalgo, Estado de México y Ciudad de México. El jueves, las lluvias serán más fuertes en esos estados, sumándose Veracruz, Puebla, Tlaxcala, Oaxaca y Chiapas. Durante el fin de semana, las lluvias continuarán en la Vertiente del Golfo, incluyendo Nuevo León, Tamaulipas, San Luis Potosí, Querétaro, Hidalgo, Veracruz, así como Puebla, Tlaxcala, Oaxaca y Chiapas.
Las olas de calor se definen por tres o más días consecutivos de temperaturas máximas. La humedad puede aumentar la sensación térmica, pero en esta ocasión, el calor dará una tregua gracias a las precipitaciones esperadas.



