Segundo microsismo en Naucalpan: sismo de magnitud 1.7 sorprende en San Valentín
La noche del 14 de febrero, a las 23:38 horas, el Servicio Sismológico Nacional (SSN) registró un segundo microsismo en Naucalpan, Estado de México, marcando un día inusual con dos eventos sísmicos menores en la zona. Este movimiento telúrico, con una magnitud de 1.7 y una profundidad de 1 kilómetro, no causó daños materiales ni heridos, según informes oficiales, pero generó confusión y comentarios entre los residentes locales.
Reacciones en redes sociales y percepción del evento
Usuarios en la plataforma X compartieron sus experiencias sobre este segundo microsismo, describiéndolo como un "látigo" o un leve temblor. Muchos expresaron sorpresa ante la recurrencia de estos eventos en un solo día, destacando la rareza de sentir dos sismos menores en Naucalpan durante la festividad de San Valentín. Aunque el movimiento fue apenas perceptible, la actividad en línea reflejó una mezcla de curiosidad y preocupación entre la población.
Contexto sísmico en Naucalpan: un historial de microsismos
Naucalpan ha experimentado una actividad sísmica constante en los últimos años. Durante 2025, se registraron 33 movimientos telúricos en la zona, con el mayor alcanzando una magnitud de 2.5. Estos datos subrayan la naturaleza tectónica activa de la región, donde los microsismos son comunes debido a su ubicación en un área con interacciones de placas geológicas.
¿Qué son los microsismos y por qué ocurren?
Los microsismos son sismos de baja magnitud, a menudo imperceptibles para los seres humanos y generalmente incapaces de causar daños significativos a las estructuras. Se originan principalmente por los movimientos de las placas tectónicas, que viajan como "bloques de corcho en agua" sobre la Astenosfera, según explica el Servicio Sismológico Nacional. Otros factores, como la actividad volcánica y la deformación del terreno, también pueden contribuir a estos eventos, que son una parte natural de la dinámica geológica en regiones como el Estado de México.
Este segundo microsismo en Naucalpan sirve como un recordatorio de la importancia de la preparación ante desastres, incluso para eventos menores, y resalta la necesidad de continuar monitoreando la actividad sísmica en zonas urbanas densamente pobladas.