La onda de calor continuará afectando gran parte del país durante esta semana, mientras diversos sistemas meteorológicos provocarán lluvias fuertes, rachas de viento y posible caída de granizo en varias regiones, informó el Servicio Meteorológico Nacional (SMN).
Circulación anticiclónica mantiene altas temperaturas
De acuerdo con el organismo, una circulación anticiclónica sobre el golfo de México mantendrá temperaturas calurosas a muy calurosas en gran parte del territorio nacional. Las entidades más afectadas serán Sinaloa, Nayarit, Jalisco, Michoacán, Guerrero, Oaxaca, Chiapas, Campeche y Yucatán, donde los termómetros podrían alcanzar entre 40 y 45 grados Celsius.
La onda de calor persistirá en al menos 19 estados del país, aunque comenzará a disminuir gradualmente en entidades como Guanajuato, Querétaro, Nuevo León, San Luis Potosí e Hidalgo conforme avance la semana.
Lluvias intensas y fuertes vientos
El pronóstico del SMN también prevé lluvias fuertes a muy fuertes en el noreste, centro, oriente y sureste del país debido a la interacción de líneas secas, canales de baja presión y el ingreso de humedad del océano Pacífico y el golfo de México. Nuevo León, Tamaulipas y San Luis Potosí registrarán precipitaciones de hasta 75 milímetros, acompañadas de descargas eléctricas y posible caída de granizo.
También se esperan chubascos y lluvias fuertes en entidades como Estado de México, Puebla, Hidalgo, Veracruz, Oaxaca y Chiapas. Además, se pronostican rachas de viento de hasta 80 kilómetros por hora en estados del norte como Sonora y Chihuahua, con posibles tolvaneras y riesgos por caída de árboles o anuncios publicitarios.
Ambiente extremo hasta el viernes
Para el periodo comprendido entre el miércoles 20 y el viernes 22 de mayo, el SMN prevé que continúe el ambiente extremadamente caluroso en gran parte del territorio nacional, mientras que un sistema frontal cercano a la frontera norte y una onda tropical sobre el sureste reforzarán la probabilidad de lluvias intensas.
Las autoridades advirtieron que las precipitaciones podrían ocasionar deslaves, incremento en niveles de ríos y arroyos, inundaciones y encharcamientos en zonas bajas, por lo que recomendaron a la población mantenerse atenta a los avisos oficiales y extremar precauciones ante las condiciones meteorológicas.



