Tres consejeros del INE concluyen mandato tras nueve años de resistencia institucional
En una sesión ordinaria que se extendió por aproximadamente diez horas, los consejeros Dania Ravel Cuevas, Beatriz Zavala Pérez y Jaime Rivera Velázquez realizaron su última participación formal en el Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE), marcando el fin de nueve años de servicio en el máximo órgano del árbitro electoral mexicano.
Balance de gestión y denuncia de asedio
Durante sus intervenciones, los tres funcionarios electorales hicieron un balance exhaustivo de su gestión, destacando especialmente los constantes ataques y presiones que, según su testimonio, ha enfrentado el INE desde diversos frentes del poder político. Jaime Rivera, al tomar la palabra en primer término, recalcó que durante su periodo el instituto ha sufrido un "asedio sistemático" a su autonomía y "ha resistido múltiples intentos de debilitamiento", aunque sin especificar detalles concretos sobre el origen de estas presiones.
"Exhortamos a seguir resistiendo", declaró Rivera, haciendo un llamado a la institución para mantener su independencia frente a lo que calificó como intentonas de minar su autoridad.
Retos institucionales y procesos electorales
Los consejeros salientes enumeraron los principales retos que enfrentó el INE durante sus nueve años de servicio, destacando especialmente la organización de las elecciones judiciales del 1 de junio de 2025. Rivera señaló que este proceso se realizó con "reglas aprobadas apresuradamente y que en la práctica demostraron ser defectuosas", además de ejecutarse en un contexto de limitaciones presupuestales significativas.
Dania Ravel añadió que el INE enfrentó escenarios inéditos no previstos por la ley, incluyendo las campañas anticipadas realizadas durante el proceso interno de Morena para seleccionar a su candidatura presidencial en 2023, del cual emergió triunfadora Claudia Sheinbaum Pardo.
"Los procesos políticos inéditos que adelantaron la competencia electoral pusieron a prueba las capacidades del Instituto para regular, fiscalizar y dar certeza", afirmó Ravel, quien también mencionó la complejidad de organizar las primeras elecciones del Poder Judicial en condiciones adversas.
Posicionamiento crítico y enfrentamientos internos
Los tres consejeros formaron parte del grupo disidente dentro del Consejo General del INE, manteniendo posturas regularmente enfrentadas con la presidenta Guadalupe Taddei Zavala y su grupo de consejeros afines, identificados por su cercanía con el oficialismo. Este conflicto se intensificó particularmente a partir del inicio del proceso de elección judicial a finales de 2024.
Ravel, Zavala y Rivera se posicionaron en contra de la reforma que otorgó mayores poderes a Guadalupe Taddei, impulsada de manera subrepticia por Morena, y asumieron posturas críticas que generaron molestia en el oficialismo, especialmente en torno a la distribución de "acordeones" para indicar a simpatizantes de Morena cómo votar en la elección judicial.
Antecedentes de confrontación con el poder
Durante el sexenio anterior, cuando el INE estaba presidido por Lorenzo Córdova Vianello, los tres consejeros habían votado junto con la mayoría para posponer la consulta de revocación de mandato impulsada por el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador, argumentando que el gobierno no había asignado recursos al INE para llevar a cabo la elección.
Esta decisión generó el enojo del mandatario tabasqueño, quien criticó vehementemente a los consejeros. En eco a su líder, voces del oficialismo se lanzaron contra el árbitro electoral, incluyendo al diputado Sergio Gutiérrez Luna, quien presentó denuncias contra los consejeros ante la Fiscalía General de la República y ante el Órgano Interno de Control del INE en diciembre de 2021.
Procedimiento administrativo y denuncia de persecución
Un capítulo particularmente controvertido mencionado durante la sesión fue el procedimiento administrativo abierto contra los tres consejeros por el Órgano Interno de Control del INE. En febrero de 2025, el recién nombrado titular del OIC, Víctor Hugo Cervantes Cervantes, revivió un expediente congelado durante más de tres años y abrió un caso contra Zavala, Ravel y Rivera por "falta administrativa grave", actualmente en el Tribunal Federal de Justicia Administrativa.
Rivera denunció que este procedimiento es "ilegal" y violatorio de la "garantía constitucional para la protección y autonomía del INE", señalando que el OIC "es una instancia de control administrativo, no de control de las decisiones que toman los consejeros electorales".
Beatriz Zavala, por su parte, afirmó que el procedimiento respondió a "una cuestión evidentemente política", en represalia por "decisiones que tomamos en ejercicio de nuestras atribuciones constitucionales, pero que no gustaron a alguna persona o grupo en el poder".
"Como vemos, las pulsiones autoritarias siguen presentes en nuestros tiempos", sentenció la consejera, cerrando su intervención con una advertencia sobre los riesgos que enfrenta la autonomía institucional.



