Líder panista alerta sobre riesgos de adelantar consulta de revocación
El presidente nacional del Partido Acción Nacional, Jorge Romero Herrera, manifestó durante una conferencia de prensa en el Senado que si Morena pretende adelantar la consulta de revocación de mandato como parte del denominado "Plan B", estaría cometiendo el peor cálculo estratégico en su historia política.
Caída en popularidad de la mandataria
El dirigente albiazul, acompañado por sus coordinadores parlamentarios, destacó que la popularidad de la presidenta Claudia Sheinbaum ha experimentado una disminución significativa, registrando una caída de 17 puntos porcentuales desde el mes de agosto del año anterior.
"La están calculando muy mal. Y nosotros en Acción Nacional lo dejamos claro: si quiere la presidenta estar en las boletas en 2027, adelante. Acción Nacional ni se asusta, ni se angustia, ni se va a quejar al respecto. Al contrario, insistimos: están haciendo quizá el peor cálculo que hayan hecho antes", expresó Romero Herrera con firmeza.
Análisis fundamentado en datos concretos
El líder panista fundamentó su advertencia en cifras específicas: "¿Con base en qué lo decimos? Primero, con todo respeto para la investidura de dama y de presidenta de la República. Pero con ese respeto se los decimos: lleva 17 puntos en caída desde agosto. Aun quedándose después de una revocación de mandato, los números van a ser profundamente reveladores".
Romero Herrera amplió su análisis señalando que la presidenta Sheinbaum debería preocuparse más por ciertos gobernadores de su propio partido que por las fuerzas opositoras, sugiriendo tensiones internas dentro de Morena que podrían afectar su posición.
Contexto político y proyecciones
La declaración se produce en medio de debates sobre posibles reformas electorales y mecanismos de participación ciudadana. El dirigente nacional del PAN enfatizó que su partido no teme a la posibilidad de una consulta anticipada, pero considera que los resultados podrían ser desfavorables para el oficialismo dada la tendencia actual en los índices de aprobación presidencial.
Este posicionamiento refleja la dinámica política nacional donde la oposición busca capitalizar el desgaste gubernamental mientras el partido en el poder evalúa estrategias para fortalecer su posición de cara a futuros procesos electorales.



