Lorenzo Córdova tilda el Plan B electoral de 'auténtica necedad' sin rumbo claro
El arribo del denominado Plan B de la reforma electoral al Senado ha marcado un nuevo capítulo en el debate sobre las transformaciones del sistema electoral mexicano. Para Lorenzo Córdova, exconsejero presidente del Instituto Nacional Electoral (INE), lo que se discute actualmente no responde a un diagnóstico preciso ni a una estrategia bien definida, sino a una serie de ajustes que, en su perspectiva, avanzan sin dirección y con peligros significativos para la equidad en la contienda política.
"Creo que el plan B es el producto de una, y hoy se constata, de una auténtica necedad. Es absolutamente innecesaria la variación de temas y de enfoques que desde la propuesta de reforma constitucional, es más, me atrevo a decir desde sus antecesores, el plan A, el plan B, el plan C que presentó en su momento López Obrador y la variación desde la propuesta de reforma constitucional a lo que hoy se ha presentado demuestra que el gobierno está literalmente dando palos de ciego", declaró el exconsejero en una entrevista con Juan Rivas y Rocío Ireta en el programa "A las Nueve en Uno".
Falta de diagnóstico y consenso político
Córdova argumentó que detrás de estas modificaciones no se percibe "ningún mapa general" ni "ningún diagnóstico serio y compartido" sobre los problemas que se pretenden resolver. En su evaluación, ni siquiera se han establecido los consensos políticos necesarios para garantizar la viabilidad del paquete en el Congreso.
"Es una serie de propuestas sin ton ni son, que van viendo sin ningún mapa general, digamos, de lo que se pretende, sin ningún diagnóstico serio y compartido, mucho menos de dónde están los problemas, avanzar a ver qué, viendo parecería, a ver qué pasa, ¿no? A ver qué logra superar, digamos así, los consensos entre los propios partidos políticos y la verdad está evidenciando que detrás de esto no solamente no hay un plan, es decir, no hay una estrategia y un diagnóstico serio, sino además ni siquiera hay capacidad política", opinó.
Puntos de mayor riesgo en el Plan B
Aunque Córdova describió el Plan B que ha llegado a esta etapa como "descafeinadísimo", subrayó que esto no elimina sus riesgos. Entre los aspectos más preocupantes, mencionó:
- Límites presupuestales a congresos locales.
- Reducción del número de regidores en administraciones municipales.
- Remuneraciones de funcionarios electorales.
"Lo más ridículo es que ahora con este descafeinadísimo Plan B, que sigue siendo riesgoso y ahora explico por qué, pues ni siquiera en esto, que es el producto de una presunta negociación con los aliados de la coalición gobernante, el PT, se han construido siquiera consensos que permitan su viabilidad en el Congreso; es decir, es verdaderamente ridículo lo que está ocurriendo", afirmó.
El problema de la revocación de mandato
En su análisis, uno de los puntos más graves es el relacionado con la revocación de mandato y su posible empalme con las elecciones intermedias de 2027. Aquí identificó el principal problema de fondo: la posibilidad de que la Presidencia intervenga en un proceso que, según él, no le corresponde.
"Lo más grave dentro de toda esta serie de despropósitos es que ahora lo que se intenta es tratar de revocar, digamos, las condiciones de equidad, haciendo a la presidenta la propagandista número uno del oficialismo al empalmar la revocación de mandato, que nadie quiere más que la propia presidencia y el partido en el poder, lo cual es absurdo, en las elecciones intermedias", expresó.
Córdova detalló que la propuesta no solo empalma la fecha con los comicios de 2027, sino que además faculta expresamente a la presidenta para difundir el proceso y promover el voto a su favor, mientras se restringen otras vías de promoción o contraste.
"No solamente se empalma la fecha, la posibilidad de la fecha con las elecciones de 2027, sino además expresamente se le faculta a la presidenta la posibilidad de difundir el proceso y de promover el voto a su favor, pero paradójicamente se establece en la propia Constitución que se prohíbe el uso de los tiempos oficiales y la contratación de propaganda para promover y difundir la revocación, es decir, la única que va a poder hablar de la revocación es la presidenta para hablar a favor", agregó.
Falta de interés en la revocación de mandato
Al ser cuestionado sobre si combinar una revocación de mandato con una elección amplia podría aumentar la participación, el exconsejero respondió que la experiencia previa sugiere lo contrario. Recordó que, en su opinión, este ejercicio no generó interés ciudadano en su primera edición.
"La revocación, ya hemos visto, es un ejercicio que no le interesa a nadie en México, más que al propio oficialismo, en 2022 tuvimos la primera revocación de mandato que le tocó organizar al INE, y vimos que la participación fue una de las más precarias que ha habido en ejercicios electorales en el país, participó apenas el 17%, esto simple y sencillamente para evidenciar que la revocación de mandato no le interesa a nadie en México, más que paradójicamente al gobierno y a su partido", explicó.
Desde esta perspectiva, Lorenzo Córdova rechazó que el argumento central sea el ahorro. Incluso llevó esa idea al extremo para cuestionarla: si el objetivo real fuera reducir costos, dijo, lo más económico sería no realizar la revocación de mandato.
"Mira, déjame planteártelo así, ¿saben cuál es la revocación de mandato más barata que puede haber? Si lo que se quisiera realmente es ahorrar el dinero, pues no hacerla. Nadie de la oposición quiere a la presidenta en la boleta para eventualmente sacarla del cargo, nadie quiere la revocación de mandato. La revocación de mandato más barata es no hacer la revocación de mandato y dedicarnos a cosas que realmente sean importantes y serias", sentenció.
Intención de influir en la competencia electoral
Para el exconsejero, el problema de fondo no es técnico, sino político. En la entrevista sostuvo que las modificaciones no buscan reformar la democracia ni reducir costos, sino alterar las condiciones de competencia electoral antes de 2027.
"Sí, meter mano, pero además también para cargar los dados, es decir, es una necesidad de un despropósito, pero además malintencionado, porque aquí no se pretende reformar la democracia, es más, ni siquiera es cierto que se quiera abaratar el costo de la democracia, como falsamente dice la propaganda que promueve estos cambios", señaló.
Bajo esta misma línea, insistió en que el empalme entre revocación de mandato y elección intermedia tendría como efecto incorporar a la presidenta a una contienda donde, según dijo, "no tiene nada que hacer".
"Las elecciones del 2027 van a ser elecciones para elegir congresos, gubernaturas, renovar la otra mitad del Poder Judicial. Nada tiene que estar haciendo la presidenta. Ah, pero la quieren meter con calzador porque la intención es clara, no es ahorrar como falsamente se dice, sino simple y sencillamente aprovechar todo el aparato del Estado, la potencia comunicacional de la presidenta de la República para tratar de ganar a la mala, digamos así, o influenciar a la mala la equidad de la competencia electoral", finalizó.



