¿Un llamado de atención para Monreal tras sus declaraciones sobre la revocación de mandato?
En un giro político significativo, el Plan B de cambios constitucionales propuesto por la presidenta Claudia Sheinbaum llegó al Senado de la República este martes por la tarde. Esta iniciativa, descrita como "el curita" para sanar "la herida" política tras el rechazo de la reforma electoral, incluye una modificación clave al artículo 35, fracción IV, de la Constitución, que aborda la revocación de mandato.
La propuesta define este mecanismo como un derecho ciudadano para terminar anticipadamente el cargo del Presidente por pérdida de confianza, programado para después de los tres primeros años del sexenio y que requiere la solicitud del 3 por ciento de la lista nominal del Instituto Nacional Electoral (INE).
La estrategia de Sheinbaum y el posible calendario
Durante su conferencia matutina del martes, la presidenta Sheinbaum explicó que, en caso de aprobarse, la revocación de mandato podría realizarse en 2027 o 2028, dejando la decisión a criterio de futuros presidentes. "Y como está en la Constitución -en caso de pasar el filtro en el Congreso-, queda hasta principio del año próximo para solicitarla", afirmó, añadiendo que continúa evaluando la mejor opción.
Sin embargo, al referirse a otras modificaciones judiciales, Sheinbaum declaró: "... tomé la decisión que sea en el 2027. Aprovechar todo en la elección del 2027, ya para atender todo, ya, de una vez". Si aplica este mismo criterio a la revocación de mandato, es probable que decida adelantarla a las elecciones del próximo año, aprovechando una cláusula de la propuesta que permite a "La persona sujeta a revocación difundir el proceso a su favor", lo que podría usarse para promover el voto a su favor y beneficiar a candidatos morenistas.
La crítica de Monreal y el cambio de concepto
Destaca que esta propuesta no surge de la ciudadanía, sino del gremio morenista en el poder legislativo, siguiendo recomendaciones de la propia Claudia Sheinbaum, similar a lo ocurrido en la administración de López Obrador. Esto ha llevado a un cambio en el concepto de "revocación" a "ratificación", como reconoció Ricardo Monreal, coordinador de los diputados de Morena y presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), en una entrevista.
Monreal señaló: "Sí, es correcto, son dos instituciones diferentes, que logran confundirse en efecto... La revocación de mandato la debe pedir la oposición, la ciudadanía... No es el gobierno quien la solicita... es un grupo de ciudadanos que creen que debe terminar su mandato, pero no es el caso, porque la presidenta está en aceptación popular muy alta".
Esta declaración abierta y sincera pone en evidencia que la revocación de mandato no es un ejercicio electoral necesario para Sheinbaum, dada su alta aceptación popular, pero sí podría servir como herramienta para promover a su partido en las próximas elecciones. Ahora, surge la pregunta: ¿Monreal recibirá un "jalón de orejas" por ir en contra de la intención presidencial?
La situación subraya las tensiones internas en Morena y plantea debates sobre la transparencia y los fines políticos de las reformas constitucionales. ¿Usted qué opina al respecto?



