Pacto Histórico domina Senado colombiano sin mayoría, forzando alianzas políticas
Pacto Histórico lidera Senado colombiano sin mayoría absoluta

Pacto Histórico se erige como fuerza principal en el Senado colombiano, pero sin mayoría absoluta

Las elecciones legislativas en Colombia han configurado un Congreso profundamente dividido, justo antes de los cruciales comicios presidenciales programados para mayo. Con una participación ciudadana marcada por una abstención superior al 50%, de un padrón de aproximadamente 41 millones de votantes habilitados, los resultados reflejan un panorama político complejo y fragmentado.

Un Senado sin mayorías claras

El partido oficialista Pacto Histórico, la colectividad que llevó a la presidencia a Gustavo Petro en 2022, se ha consolidado como la primera fuerza política en el Senado, aunque sin alcanzar la mayoría absoluta. Según los escrutinios de la Registraduría Nacional, el partido obtuvo 25 de las 102 curules senatoriales, lo que representa un incremento de cinco escaños respecto a la elección anterior. Esta posición lo obligará a tejer alianzas y pactar coaliciones para impulsar sus proyectos legislativos, enfrentándose a una derecha que también aparece dividida.

En segundo lugar se ubicó el opositor Centro Democrático, liderado por el exmandatario Álvaro Uribe, con 17 curules. Otras fuerzas políticas obtuvieron resultados dispersos: el Partido Liberal logró 13 escaños, la Alianza Verde y el Partido Conservador consiguieron 10 cada uno, el partido La U alcanzó nueve y Cambio Radical siete. Otros partidos menores sumaron 11 escaños, evidenciando una distribución de poder que dificulta la gobernabilidad sin acuerdos transversales.

Panorama en la Cámara de Representantes

En la Cámara baja, el escenario es igualmente competitivo. Preliminarmente, el Centro Democrático lidera con 32 de las 182 curules, seguido muy de cerca por el Partido Liberal con 31 y el Pacto Histórico con 29. El Partido Conservador obtuvo 18 escaños, Cambio Radical 13 y la Alianza Verde siete. Esta composición refuerza la necesidad de negociaciones y consensos para la aprobación de leyes y políticas públicas.

Reacciones y perspectivas presidenciales

El candidato presidencial del Pacto Histórico, Iván Cepeda, calificó los resultados como una "victoria categórica", subrayando el crecimiento de su partido en el legislativo. Sin embargo, en caso de que Cepeda pierda la elección presidencial del 31 de mayo frente a los candidatos de derecha Paloma Valencia o Abelardo De La Espriella, el Pacto Histórico se convertiría en la principal fuerza de oposición, un escenario que podría intensificar la polarización.

Por su parte, Abelardo de la Espriella, principal adversario de Cepeda, criticó que el partido de Petro sea "la bancada más grande del Congreso de la República, eso es muy grave" e hizo un llamado a la "unión" para detener lo que denominó el "enemigo". Mientras tanto, el reelegido senador de la Alianza Verde, Ariel Ávila, advirtió sobre el riesgo de una "vetocracia", donde un Congreso dividido bloquee sistemáticamente las iniciativas del próximo gobierno, sin importar su calidad o beneficio.

Desaparición de los exguerrilleros de las FARC

Un capítulo significativo de estas elecciones fue la desaparición de los exguerrilleros de las FARC como formación política. Diez años después de la firma del acuerdo de paz de 2016, ninguno de sus 17 candidatos logró ser elegido, y no superaron el umbral necesario para mantener el reconocimiento como partido. El histórico pacto les había permitido crear el partido Comunes y les garantizó 10 escaños en el Congreso desde 2018 hasta 2026, pero al terminar ese periodo, se sometieron a elecciones sin éxito, marcando el fin de su representación directa en el legislativo.

Este resultado subraya los desafíos de la reintegración política y la volatilidad del escenario colombiano, donde las alianzas y la fragmentación partidista definirán el rumbo de la nación en los próximos años.