Plan B electoral: Reducción de regidurías mantiene representación proporcional
Plan B electoral: Reducción de regidurías mantiene pluralidad

Plan B electoral: Transformación en la composición de los ayuntamientos

La controvertida reforma conocida como plan B electoral traerá consigo una reducción significativa en el tamaño de los ayuntamientos municipales, estableciendo un límite máximo de 15 regidurías en todos los municipios del país. Sin embargo, este ajuste no eliminará el sistema de representación proporcional, mecanismo fundamental que permite la participación de las minorías políticas en la toma de decisiones locales.

Garantía de pluralidad política

Benjamín Robles Montoya, integrante de la dirigencia nacional del PT y participante en la construcción de los acuerdos para el diseño del Plan B, explicó que la preservación de la representación proporcional fue la razón fundamental por la cual este punto obtuvo el respaldo de los tres partidos que conforman el oficialismo actual. "Se garantizó que se mantendrá la pluralidad y no se avanzará al partido único", afirmó el dirigente político.

Esta postura fue reforzada por Alberto Anaya, dirigente nacional del PT y coordinador de los senadores de ese partido, quien destacó que el Plan B no afecta las conquistas políticas logradas en 1977, año en que se incluyó la representación proporcional para dar entrada a las minorías políticas que históricamente tenían dificultades para ganar puestos de elección popular.

Marco constitucional y ajustes necesarios

La reforma se fundamenta en el artículo 115 constitucional, que establece:

  • Cada Municipio será gobernado por un Ayuntamiento de elección popular directa
  • Integrado por un Presidente o Presidenta Municipal y el número de regidurías que la ley determine
  • Las leyes de los estados introducirán el principio de la representación proporcional en la elección de los ayuntamientos

El nuevo criterio establece que ningún ayuntamiento podrá superar las 15 regidurías, un cambio radical para municipios que actualmente cuentan con estructuras mucho más amplias.

Impacto en los ayuntamientos "macro"

El pasado 12 de marzo, la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, presentó una lista de 29 ayuntamientos con el mayor número de integrantes en el país. En el primer lugar se encuentra Monterrey, con 28 regidurías, seguido por otros municipios con estructuras similares.

La Ley de Gobierno Municipal del Estado de Nuevo León actualmente determina la composición de los ayuntamientos según su población:

  1. Municipios hasta 12,000 habitantes: 4 regidores de mayoría relativa más representación proporcional
  2. Municipios de 12,001 a 50,000 habitantes: 6 regidores de mayoría relativa más representación proporcional
  3. Municipios con población mayor a 50 mil habitantes: 6 regidores más uno por cada cien mil habitantes, más representación proporcional

Este sistema permitía que los municipios con más habitantes tuvieran más regidurías, situación que cambiará radicalmente con la implementación del Plan B electoral.

Ahorros y plazos de implementación

De acuerdo con lo pactado en la mesa de diálogo para la integración del plan B, la reducción a 15 regidurías generará ahorros significativos en los presupuestos municipales. El dinero que se economice al ajustar las regidurías será canalizado a obra pública municipal, según lo establecido en los acuerdos.

En cuanto a los plazos de implementación, la aplicación del nuevo criterio se realizará gradualmente, esperando a que concluyan los actuales periodos de quienes ocupan los puestos. Esta medida busca garantizar una transición ordenada y respetar los mandatos en curso.

Comparativo de afectación

La implementación del Plan B electoral generará un impacto diferenciado según el tamaño actual de cada ayuntamiento:

  • Municipios pequeños: Pocos cambios en su estructura
  • Municipios medianos: Reducción moderada de regidurías
  • Municipios grandes como Monterrey: Reducción significativa de más del 45% en su número de regidurías

Este ajuste busca optimizar la administración municipal mientras se mantiene el equilibrio político a través de la representación proporcional, garantizando que todas las fuerzas políticas tengan voz y voto en las decisiones de política pública que afectan a sus comunidades.