Reforma electoral avanza en comisiones pero enfrenta obstáculos en el pleno por falta de apoyos
La iniciativa de reforma constitucional en materia electoral, enviada por el ejecutivo federal, fue aprobada en las Comisiones Unidas de Puntos Constitucionales y de Reforma Político-Electoral de la Cámara de Diputados, aunque sin el respaldo necesario para su ratificación en el pleno. El dictamen recibió 45 votos a favor de Morena y 39 en contra de una coalición opositora integrada por el PVEM, PT, PAN, PRI y MC, en una sesión marcada por la ausencia de un debate profundo sobre el contenido de la propuesta.
Aliados de Morena rechazan la reforma y complican su futuro legislativo
De manera oficial, el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), tradicionales aliados del oficialismo, confirmaron su posición de rechazo a la reforma. Esta incluye cambios significativos como la transformación de la fórmula para la elección de representación proporcional y la reducción del presupuesto a los partidos políticos, medidas que petistas y verdecologistas consideran perjudiciales para sus perspectivas futuras.
El diputado Pedro Vázquez, del PT, afirmó: "En el Partido del Trabajo no nos identificamos como oportunistas ni mezquinos", justificando su voto en contra. Por su parte, Ricardo Astudillo del PVEM señaló que, aunque coinciden en varios puntos, "en esta ocasión no podemos acompañar el dictamen, precisamente porque consideramos que la propuesta puede fortalecerse para asegurar condiciones de igualdad en la competencia democrática".
Oposición critica el proceso y el contenido de la iniciativa
Representantes de otros partidos también expresaron su desacuerdo. Pablo Vázquez de Movimiento Ciudadano calificó la reforma como unilateral y lamentó que su propia iniciativa fuera ignorada en las discusiones. Abigail Arredondo del PRI criticó que la propuesta "nació del poder y excluyó a los partidos", mientras que el panista Homero Niño de Rivera generó polémica al referirse al trabajo de Pablo Gómez, presidente de la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral, como "un bodrio".
Esta última declaración provocó una réplica de Leonel Godoy de Morena, quien la calificó de "violencia política en razón de género", argumentando que implicaba que la presidenta Claudia Sheinbaum no era capaz de presentar una iniciativa por sí misma. La panista Noemí Luna rechazó esta interpretación y reiteró sus críticas al contenido de la reforma.
Futuro incierto en el pleno por falta de mayoría calificada
El dictamen fue turnado a la Mesa Directiva para su discusión en el pleno de la Cámara de Diputados, donde requiere una mayoría calificada para su aprobación. Con el anuncio de voto en contra del PT y PVEM, Morena enfrenta un escenario complicado: cuenta con 253 diputados, pero necesita 334 votos si asisten los 500 legisladores, lo que significa un déficit de 81 apoyos.
Este desarrollo subraya las tensiones dentro de la coalición gobernante y plantea dudas sobre la viabilidad de la reforma electoral, que busca modificar aspectos fundamentales del sistema político mexicano en un contexto de polarización y disputas partidistas.
