Nuevo apagón masivo sume a Cuba en oscuridad total
Cuba ha sufrido un nuevo y severo apagón eléctrico este lunes 16 de marzo, que ha dejado a aproximadamente 10 millones de habitantes sin suministro de luz. El colapso de la red eléctrica nacional ocurre en medio de una grave crisis energética que se ha intensificado desde finales de 2024, agravada por el bloqueo económico de Estados Unidos y la imposición de un impuesto petrolero.
Desconexión total del sistema electroenergético
La Unión Nacional Eléctrica de Cuba (UNE), operadora de la red, informó a través de sus redes sociales que se produjo una "desconexión total del Sistema Electroenergético Nacional". La entidad señaló que está investigando las causas del apagón y que ya han comenzado a implementarse los protocolos para el restablecimiento del servicio.
Este corte eléctrico es el último de una serie de interrupciones generalizadas que han durado horas o incluso días completos. El pasado fin de semana, estos prolongados apagones desencadenaron inusuales protestas violentas en el país gobernado por el Partido Comunista, reflejando el creciente descontento de la población.
Crisis energética agravada por factores externos
Los cortes de electricidad se han intensificado considerablemente en Cuba, cuya economía se encuentra casi paralizada desde que la administración de Donald Trump cortara los envíos de petróleo desde Venezuela. Esta medida se tomó tras la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, quien era el principal proveedor de combustible de la isla.
Además, Estados Unidos ha amenazado con sanciones a otros países que vendan combustible a Cuba, profundizando así la crisis energética. Washington justifica su política alegando la "amenaza excepcional" que representa Cuba para la seguridad nacional estadounidense, debido a las relaciones de la isla con China, Rusia e Irán.
Infraestructura envejecida y medidas de emergencia
La generación de electricidad en Cuba depende de una red de termoeléctricas envejecidas, algunas con más de 40 años de explotación. A inicios de marzo, la isla ya había sufrido un apagón que afectó a dos tercios del territorio, incluida La Habana.
Los cubanos han tenido que soportar larguísimos cortes programados diarios. En la capital, estos apagones han durado más de 15 horas, mientras que en las provincias pueden prolongarse por más de un día completo.
Desde el 9 de enero no ha llegado a Cuba ningún tanquero con combustible, lo que obligó al gobierno de Miguel Díaz-Canel a adoptar drásticas medidas de ahorro:
- Suspensión de la venta de diésel
- Racionamiento estricto de la gasolina
- Reducción de algunos servicios de atención hospitalaria
Diálogo bilateral y perspectivas futuras
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, señaló la semana pasada que la isla llevaba tres meses sin recibir combustible. En un intento por calmar la crisis, Cuba anunció el viernes pasado que había iniciado conversaciones con Estados Unidos.
Trump ha declarado en repetidas ocasiones en las últimas semanas que Cuba está al borde del colapso y que estaba ansiosa por llegar a un acuerdo con Estados Unidos. La Habana, por su parte, acusa a Trump de querer "asfixiar" la economía de la isla comunista, que está sometida a un embargo estadounidense desde 1962 y que en los últimos años ha sufrido un endurecimiento de las sanciones.
La crisis energética en Cuba representa uno de los desafíos más significativos para la estabilidad del país en décadas, con implicaciones tanto para la población civil como para las relaciones internacionales en la región.
