La empresa española Cox Energy ha completado la adquisición de los activos de Iberdrola en México, en una operación valuada en aproximadamente 6 mil millones de dólares. Esta transacción, que incluye plantas de generación eléctrica y proyectos en desarrollo, consolida la presencia de Cox en el mercado energético mexicano.
Detalles de la operación
La compra abarca un portafolio de 8.5 gigavatios (GW) de capacidad instalada, compuesto por centrales de ciclo combinado, eólicas y solares. Además, incluye proyectos en construcción y en fase de desarrollo. Con esta adquisición, Cox Energy se posiciona como uno de los principales actores privados en el sector eléctrico de México.
Impacto en el mercado
La operación representa un movimiento estratégico para Cox, que busca expandir su presencia en América Latina. Por su parte, Iberdrola se desprende de sus activos en México como parte de su plan de reestructuración global, enfocándose en mercados con mayor potencial de crecimiento. Se espera que esta transacción tenga un impacto positivo en la competencia y la inversión en el sector energético mexicano.
Reacciones y perspectivas
Analistas del sector consideran que la compra fortalecerá la posición de Cox en el mercado, permitiéndole acceder a una base de clientes diversificada y a una infraestructura moderna. Asimismo, se prevé que la empresa continúe invirtiendo en energías renovables en México, alineándose con las tendencias globales de transición energética. La Secretaría de Energía de México ha manifestado su apoyo a la operación, destacando que contribuirá a la seguridad energética del país.
Con esta adquisición, Cox Energy no solo aumenta su capacidad de generación, sino que también diversifica su portafolio tecnológico y geográfico. La empresa tiene planes de integrar los activos adquiridos con sus operaciones existentes, optimizando costos y mejorando la eficiencia. Se espera que la transacción se refleje en los resultados financieros de Cox a partir del próximo trimestre.



