El director de la consultora Iria, Ricardo Mota, afirmó que Petróleos Mexicanos (Pemex) y Petrobras deben ir más allá de las actividades de exploración y producción para adaptarse a las nuevas demandas del sector energético. En una entrevista exclusiva, Mota destacó que ambas empresas petroleras estatales enfrentan el reto de diversificar sus operaciones y adoptar tecnologías limpias para mantenerse relevantes.
El llamado a la diversificación
Según Mota, Pemex y Petrobras no pueden depender únicamente de la extracción de crudo. "El futuro de la energía está en la transición hacia fuentes renovables y en la eficiencia energética. Las petroleras deben invertir en energías limpias, como la solar y la eólica, así como en la captura de carbono", explicó. Además, señaló que ambas empresas tienen la oportunidad de liderar el cambio en América Latina.
Desafíos y oportunidades
El director de Iria reconoció que Pemex enfrenta problemas financieros y de deuda, mientras que Petrobras ha logrado avances en eficiencia. Sin embargo, insistió en que la cooperación entre ambas podría generar sinergias. "Podrían compartir tecnologías y experiencias en la reducción de emisiones y en la exploración de aguas profundas", agregó.
- Pemex debe reducir su dependencia de los ingresos petroleros y explorar nuevas áreas de negocio.
- Petrobras ya ha incursionado en energías renovables, pero necesita acelerar el paso.
- La colaboración regional podría fortalecer la seguridad energética de México y Brasil.
El papel de la tecnología
Mota enfatizó que la digitalización y la inteligencia artificial son clave para optimizar la producción y reducir costos. "Las empresas que no inviertan en tecnología quedarán rezagadas", advirtió. También recomendó la creación de centros de innovación conjuntos para desarrollar soluciones adaptadas a la región.
En conclusión, el director de Iria considera que Pemex y Petrobras tienen el potencial de transformarse en empresas energéticas integrales, pero requieren voluntad política y estratégica para lograrlo. "El tiempo apremia, y la transición energética no espera a nadie", finalizó.



