La Organización de Países Exportadores de Petróleo y sus aliados, conocida como OPEP+, ha decidido incrementar la producción de crudo en 188 mil barriles diarios a partir de junio. Este ajuste se produce después de que Emiratos Árabes Unidos abandonara la alianza, marcando un cambio significativo en la dinámica del grupo.
Detalles del acuerdo
En la primera reunión tras la salida de Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Rusia y otros cinco países miembros acordaron aumentar sus cuotas de producción. El incremento total será de 188 mil barriles diarios, según un comunicado oficial que describe la medida como un compromiso para sostener la estabilidad del mercado petrolero. Los países participantes en el acuerdo son: Arabia Saudita, Rusia, Irak, Kuwait, Kazajistán, Argelia y Omán.
El comunicado no menciona explícitamente la salida de Emiratos Árabes Unidos, lo que refleja las tensiones internas dentro del grupo. A pesar del anuncio, analistas advierten que el aumento podría no traducirse en una mayor producción real debido a limitaciones en la capacidad de exportación de varios países del Golfo.
Factores que afectan la producción
Entre los factores que inciden se encuentra la situación en el estrecho de Ormuz, donde Irán ha obstaculizado el tránsito de exportaciones energéticas desde el inicio del conflicto en Medio Oriente. Datos citados por analistas indican que la producción de los países sujetos a cuotas se ubicó en 27.68 millones de barriles diarios en marzo, frente a una meta conjunta de 36.73 millones, lo que representa un déficit cercano a 9 millones de barriles diarios. Los países más afectados por esta diferencia son Arabia Saudita, Irak, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos (antes de su salida).
Impacto en Rusia y contexto internacional
Rusia, uno de los principales productores dentro de la OPEP+, enfrenta dificultades para alcanzar sus niveles de producción. La industria petrolera del país ha tenido que adaptarse a la reducción de inversiones occidentales tras la invasión a Ucrania en 2022. Además, ataques con drones han afectado la infraestructura energética, lo que complica el cumplimiento de sus cuotas. A pesar de estos retos, el contexto de precios elevados del petróleo ha favorecido los ingresos energéticos de Moscú.
Salida de Emiratos Árabes Unidos
La salida de Emiratos Árabes Unidos representa un cambio relevante dentro del grupo. Analistas consideran que este movimiento tiene mayor impacto que otras salidas previas, como la de Catar en 2019 o Angola posteriormente. Emiratos Árabes Unidos es uno de los principales productores y cuenta con capacidad adicional para aumentar su producción. Esta característica le permitía al grupo ajustar la oferta global en momentos de volatilidad. Desde 2021, el país había expresado desacuerdos con las cuotas asignadas. Su capacidad de producción proyectada alcanza los 5 millones de barriles diarios para 2027, por encima de su último límite establecido dentro de la OPEP+. Su empresa estatal, Adnoc, anunció inversiones por 55 mil millones de dólares en nuevos proyectos durante los próximos dos años, lo que refuerza su estrategia de expansión.
Riesgos para la estabilidad del grupo
La salida de Emiratos también abre la posibilidad de que otros países reconsideren su permanencia en la OPEP+. Algunos integrantes, como Kazajistán e Irak, han sido señalados en diversas ocasiones por superar sus cuotas de producción. El grupo busca enviar un mensaje de continuidad y control del mercado pese a los cambios internos y las condiciones externas que afectan la oferta global de petróleo.



