Pemex destituye a tres funcionarios por ocultar derrame petrolero en el Golfo de México
Petróleos Mexicanos (Pemex) ha cesado a tres funcionarios de alto nivel tras confirmarse su presunta implicación en el ocultamiento y minimización de un grave derrame de hidrocarburos en el Golfo de México, ocurrido a finales de febrero de 2026. Este incidente ambiental, que aún causa estragos, se originó por una fuga en un oleoducto del complejo Cantarell, tal como habían denunciado previamente organizaciones ecologistas.
Investigaciones revelan graves irregularidades
Tras las acusaciones de 17 grupos ambientalistas, la presidenta Claudia Sheinbaum instruyó la creación de un comité especial integrado por titulares de dependencias federales y el director de Pemex, Víctor Rodríguez. Este grupo confirmó la veracidad de las denuncias, revelando que los funcionarios no solo ocultaron los daños en el ducto a la alta dirección, sino que demoraron ocho días en cerrar la válvula tras detectar la fuga el 14 de febrero. Posteriormente, minimizaron el impacto ambiental cuando el derrame se hizo visible.
Los funcionarios destituidos incluyen al subdirector de Seguridad, Salud en el Trabajo y Protección Ambiental, el Coordinador de Control Marino y el Líder de Derrames y Residuos, aunque sus identidades no han sido reveladas. La fiscalía federal ya inició una investigación para esclarecer los hechos, desmintiendo la versión inicial del gobierno que atribuía el derrame a un barco y filtraciones naturales.
Detalles de las irregularidades detectadas
El director general Víctor Rodríguez Padilla denunció ante la Fiscalía General de la República y la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno una serie de irregularidades basadas en análisis de bitácoras y cruce de información:
- Pérdida de integridad mecánica y reparación de un oleoducto no reportada a la alta dirección.
- Fuga de hidrocarburos negada sistemáticamente por áreas operativas, especialmente en marzo cuando llegaron arribazones de petróleo a las costas.
- Coincidencia entre el sitio de la pérdida del oleoducto y el origen de la estela de aceite observada en imágenes satelitales.
- Ocultamiento de al menos 350 m3 de agua oleosa recuperada en barreras de contención.
- Contradicción entre un supuesto "lagrimeo" y el despliegue de 11 barcos para contener el derrame.
- Decisión de no cortar el flujo en su totalidad para limitar la duración y magnitud del incidente, con cierre de válvula días después de la detección.
- Solicitud del 6 de febrero al CICESE para simular numéricamente la dispersión de hidrocarburos y su llegada a playas.
Consecuencias ambientales y medidas de respuesta
El derrame ha dejado graves afectaciones ambientales en aproximadamente 630 kilómetros de costas en Tamaulipas, Veracruz y Tabasco. Según el secretario de Marina, Raymundo Pedro Morales, se han recolectado más de 915 toneladas de residuos contaminantes. El daño ecológico ha impactado a la fauna marina, con 58 centros de anidación de tortugas contaminados y al menos una docena de tortugas marinas muertas, aunque se descarta por ahora una mortandad masiva.
La titular de Ciencia, Rosaura Ruiz, confirmó que imágenes satelitales y sobrevuelos permitieron dimensionar la magnitud del derrame en la zona de Abkatun-Cantarell. Como medida preventiva, el gobierno anunció la creación de un observatorio permanente en el Golfo de México, integrado por autoridades y expertos científicos, para mejorar la transparencia, emitir alertas tempranas y fortalecer estrategias de monitoreo y respuesta.
Las autoridades reiteraron que continuarán las labores de limpieza y el apoyo a comunidades afectadas, incluyendo a miles de pescadores con actividades económicas interrumpidas.



