Una reciente encuesta ha revelado que los residentes de Nueva York enfrentan un incremento cercano al 5.7% en sus facturas de electricidad debido al uso intensivo de aire acondicionado durante las intensas olas de calor que azotan la ciudad. Este aumento se suma a una subida tarifaria escalonada aprobada a principios de año, y el impacto final en el recibo dependerá del consumo individual, la antigüedad de los equipos y el aislamiento de las viviendas.
El estudio y sus hallazgos
El estudio, publicado a finales de abril, reveló que un 62% de los neoyorquinos no cuenta con ingresos suficientes para cubrir sus gastos básicos, una situación que afecta de manera particular a la población latina, con un alarmante 78%. Esta falta de recursos económicos agrava la capacidad de las familias para hacer frente al aumento en los costos de energía.
ConEdison, la empresa encargada del suministro de electricidad y gas en la ciudad, ha advertido sobre este incremento en las facturas durante los meses de mayor demanda energética, que coinciden con el uso intensivo del aire acondicionado. La compañía opera bajo una nueva estructura tarifaria aprobada en enero por la Comisión de Servicios Públicos de Nueva York, que contempla aumentos escalonados para los próximos tres años.
Detalles del aumento tarifario
Según información de diversos medios, el incremento tarifario será del 3.5% este año, del 3.2% en 2027 y del 3.1% en 2028. Esto se traduce en un aumento aproximado de 4.03 dólares mensuales en la factura para un consumo de 280 kilovatios por hora. Sin embargo, se advierte que el alza no será uniforme para todos los hogares, ya que dependerá del uso del aire acondicionado, la eficiencia de los equipos y el estado del aislamiento de las viviendas.
Las viviendas con equipos viejos o mal aisladas podrían experimentar incrementos aún mayores, lo que supone un desafío adicional para los hogares de bajos ingresos.
Demanda energética en aumento
La Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha advertido que en los próximos cinco años, el ritmo de crecimiento de la demanda eléctrica será un 50% superior al registrado en la pasada década. Este aumento se debe principalmente a las nuevas necesidades de la industria, pero también al crecimiento de los vehículos eléctricos, la instalación de aparatos de refrigeración y la expansión de los centros de datos.
En Nueva York, esta tendencia se combina con veranos cada vez más extremos, viviendas antiguas, alta densidad urbana y una creciente dependencia del aire acondicionado durante las olas de calor. La combinación de estos factores ha llevado a un aumento sostenido en el consumo energético, lo que a su vez presiona las tarifas.
Medidas de asistencia y antecedentes
Para ayudar a las familias con menos recursos, la ciudad de Nueva York mantiene programas de asistencia que permiten a los hogares que cumplen los requisitos acceder a subvenciones para la compra e instalación de aires acondicionados o ventiladores. Estos programas buscan mitigar el impacto del calor extremo en la población más vulnerable.
Cabe recordar que el 1 de julio de 2001 se registraron cortes de energía que dejaron a oscuras por varios días a cientos de familias en el barrio dominicano de Washington Heights e Inwood, en Manhattan. Estos apagones fueron provocados por el intenso calor, que llevó a una alta demanda de aire acondicionado y a fallos en la red de distribución. Muchas familias durmieron en la calle ante el intenso calor en sus apartamentos, lo que evidencia la vulnerabilidad de la infraestructura eléctrica ante condiciones climáticas extremas.



