Cuba enfrenta su sexto apagón masivo en 18 meses, agravado por bloqueo petrolero de EE.UU.
Sexto apagón masivo en Cuba en año y medio por crisis energética

Cuba sufre su sexto apagón nacional masivo en apenas año y medio

Este lunes, Cuba experimentó un nuevo colapso total de su Sistema Eléctrico Nacional (SEN), según confirmó el Ministerio de Energía y Minas (Minem) a través de sus redes sociales. Este representa el sexto apagón de escala nacional que afecta a la isla en un período de solo dieciocho meses, sumiéndola nuevamente en la oscuridad y el caos operativo.

Una crisis energética profunda y multifactorial

La nación caribeña atraviesa una profunda crisis energética desde mediados de 2024, situación que se ha intensificado dramáticamente en el último trimestre. Un factor crítico ha sido el bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos, el cual ha paralizado en gran medida la economía cubana y exacerbado el descontento social generalizado.

El restablecimiento del SEN es un proceso conocido por ser lento y laborioso, pudiendo extenderse por varios días. El protocolo implica comenzar a generar energía con fuentes de arranque más sencillas, como la solar, hidroeléctrica y pequeños motores, para luego ir interconectando pequeñas áreas de servicio de manera progresiva.

El desafío sin precedentes del restablecimiento

El objetivo final es llevar energía suficiente a las centrales termoeléctricas del país, que constituyen el pilar fundamental de la generación eléctrica en Cuba, para que puedan reiniciar operaciones a gran escala. Sin embargo, la situación actual presenta un obstáculo sin precedentes: la casi total falta de diésel y fueloil para los motores de generación debido al mencionado bloqueo estadounidense.

Como explicó recientemente Lázaro Guerra, director general de Electricidad del Minem, energizar las termoeléctricas sin este combustible de arranque rápido representa un reto monumental. Este problema se suma a que, incluso antes del apagón de este lunes, se esperaban cortes prolongados que dejarían sin corriente simultáneamente a un 62% del país durante las horas de mayor demanda.

Infraestructura obsoleta y parálisis por combustible

La vulnerabilidad del sistema es alarmante. Nueve de las dieciséis unidades de generación termoeléctrica no estaban operativas al momento del colapso, ya sea por averías o mantenimiento, a pesar de que esta fuente aporta aproximadamente el 40% de la energía del país. Estas fallas no están directamente ligadas al bloqueo, ya que utilizan principalmente petróleo nacional, sino a la obsolescencia extrema de las infraestructuras, con décadas de explotación y una crónica falta de inversiones.

El otro 40% del mix energético dependía de la llamada generación distribuida (motores diésel y fueloil), la cual, según ha indicado el gobierno, lleva completamente paralizada desde enero debido a la ausencia de combustible, consecuencia directa de las sanciones.

Impacto económico y social devastador

Expertos independientes señalan que la crisis responde a una combinación de infrafinanciación crónica del sector eléctrico y el bloqueo actual de Washington. El gobierno cubano, por su parte, enfatiza el impacto de las sanciones estadounidenses, acusando a EE.UU. de practicar una "asfixia energética" deliberada. Diversos cálculos estiman que se necesitarían entre 8,000 y 10,000 millones de dólares para sanear integralmente el deteriorado sistema eléctrico nacional.

Las consecuencias son graves: los apagones lastran una economía que, según cifras oficiales, se ha contraído más de un 15% desde 2020. Además, han sido el detonante principal de las protestas sociales más significativas de los últimos años, incluidas las registradas en los últimos días en ciudades como La Habana y Morón, reflejando el profundo malestar de la población.