Sheinbaum reafirma compromiso con la soberanía energética en conmemoración histórica
En el marco del 88 aniversario de la expropiación petrolera de 1938, la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum, pronunció un discurso enfático donde defendió la soberanía energética del país, declarando que "México no se vende, no se entrega, se defiende". El evento, celebrado con gran solemnidad, sirvió como plataforma para reafirmar la política gubernamental que prioriza el control nacional sobre los recursos estratégicos.
Un legado histórico que perdura
Sheinbaum evocó la decisión del expresidente Lázaro Cárdenas del Río, quien en 1938 expropió la industria petrolera como un acto de defensa nacional frente a intereses extranjeros. "La soberanía de México no estaba en venta. Se trataba del futuro de la nación", afirmó la mandataria, conectando este hecho histórico con las acciones actuales de su administración. Subrayó que, tras décadas de políticas que, a su juicio, debilitaron el sector, su gobierno continúa con el proceso de recuperación iniciado en 2019, enfocándose en la autosuficiencia y la dignidad del pueblo.
Fortalecimiento de Pemex y desafíos pendientes
La presidenta destacó la consolidación de Petróleos Mexicanos (Pemex) como una empresa pública única al servicio de la nación, respaldada por inversiones en infraestructura como la refinería Olmeca en Dos Bocas. Sin embargo, reconoció retos significativos, entre ellos:
- La alta importación de gas natural, que actualmente representa el 75% del consumo nacional.
- La necesidad de aumentar la producción interna de energéticos.
- El impulso a fuentes renovables para diversificar la matriz energética.
"La soberanía energética del siglo XXI consiste en aprovechar todos nuestros recursos naturales, tecnológicos y humanos para garantizar el bienestar del pueblo", explicó Sheinbaum, enfatizando una visión integral que combina tradición e innovación.
Contexto geopolítico y medidas de estabilidad
Las declaraciones de Sheinbaum se producen en un momento de tensión global debido al conflicto en Medio Oriente, una región clave para la producción petrolera mundial, donde la incertidumbre ha impulsado al alza los precios internacionales del crudo. El gobierno mexicano ha buscado tranquilidad, implementando un mecanismo para amortiguar las presiones sobre los energéticos, que incluye la suspensión temporal del impuesto especial sobre producción (IEPS).
Reconocimiento a los trabajadores y llamado a la unidad nacional
Finalmente, la mandataria destacó el papel fundamental de los trabajadores petroleros, afirmando que "detrás de cada plataforma, refinería o ducto, hay mujeres y hombres que trabajan con valentía". Reiteró que la defensa del sector energético es una causa nacional que requiere el esfuerzo colectivo, cerrando su intervención con vivas a la soberanía energética, al legado de Cárdenas y a Pemex, en un llamado a preservar la riqueza y la independencia del país.



