El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este lunes la suspensión temporal del impuesto federal a la gasolina, como medida urgente para contener el incremento en los precios de los combustibles, derivado de la guerra en Irán y el bloqueo del estrecho de Ormuz.
Declaraciones de Trump
En una entrevista telefónica con CBS, Trump explicó que la suspensión se mantendrá hasta que los precios se estabilicen, y luego se reintroducirá de forma gradual. "Vamos a eliminar el impuesto a la gasolina por un periodo de tiempo y, cuando baje el precio, permitiremos que se reintroduzca gradualmente", afirmó, sin especificar la duración exacta de la medida.
Apoyo bipartidista en el Congreso
La propuesta ha recibido respaldo de ambos partidos. El senador republicano Josh Hawley y la congresista Anna Paulina Luna anunciaron que presentarán iniciativas en el Congreso. El senador demócrata Mark Kelly también apoyó la medida, recordando que ya había propuesto un proyecto de ley similar en marzo pasado. "Las familias necesitan ayuda ahora", escribió en X.
Sin embargo, cualquier cambio en el impuesto requiere aprobación legislativa. Según CBS, una suspensión semanal costaría al gobierno unos 500 millones de dólares. Actualmente, el impuesto federal es de 18,4 centavos por galón para gasolina y 24,4 centavos para diésel.
Contexto: guerra en Irán y bloqueo de Ormuz
La crisis se originó por la guerra entre Irán y Estados Unidos, que llevó a Teherán a bloquear el estrecho de Ormuz, por donde transitaba el 20% del crudo mundial. Esto ha generado incertidumbre en los mercados, interrupción de cadenas de suministro y un aumento drástico en los precios de los hidrocarburos.
La Agencia Internacional de la Energía reportó que el suministro perdido asciende a 14 millones de barriles diarios. En Estados Unidos, el precio promedio de la gasolina alcanzó los 4,52 dólares por galón este lunes, según AAA, un incremento de más del 50% desde el inicio del conflicto.
Impacto en los consumidores
El alza en los combustibles afecta a los estadounidenses, ya golpeados por la inflación, obligándolos a ajustar sus hábitos de consumo. El economista jefe de la Casa Blanca, Kevin Hassett, aseguró la semana pasada que el incremento se revertirá rápidamente gracias al récord de producción y exportación de petróleo en abril.



