La Casa Blanca atribuyó al “culto al odio de la izquierda” el ataque ocurrido durante una cena de gala en Washington, donde estuvo presente el presidente Donald Trump. Durante una conferencia, la vocera Karoline Leavitt afirmó que este incidente sería el tercer intento de asesinato contra el mandatario en los últimos dos años.
Declaraciones de la vocera
Leavitt también señaló que la violencia está vinculada a una supuesta “demonización sistemática” contra Trump. “El culto al odio de la izquierda contra el presidente ha provocado que varias personas resultaran heridas y murieran”, declaró. Añadió que los discursos que califican al mandatario como “fascista” o “amenaza para la democracia” contribuyen a generar este tipo de ataques.
Cambio de tono de Trump
Minutos después del ataque, Trump ofreció una rueda de prensa en la que adoptó un tono más moderado hacia los medios de comunicación. Esto contrasta con declaraciones previas en las que había calificado a la prensa como “enemigos del pueblo”.
Contexto de polarización
El señalamiento ocurre en medio de un clima de alta polarización política en Estados Unidos. Desde la Casa Blanca se insistió en que el presidente ha sido uno de los principales blancos de violencia en años recientes. Las autoridades no han detallado públicamente más información sobre el atacante ni el avance de las investigaciones.
Este nuevo episodio de violencia política ha generado reacciones encontradas entre diversos sectores de la sociedad estadounidense, mientras que los equipos de seguridad continúan evaluando las medidas de protección para el mandatario.



