Estados Unidos amplía política de fianza para visas a 50 países
El Gobierno de Estados Unidos ha incrementado significativamente la lista de naciones cuyos ciudadanos deben pagar una fianza de hasta 15 mil dólares para obtener visas de turismo o negocios. A la lista original de 38 países, se han sumado 12 nuevas naciones, elevando el total a 50, en una medida que entrará en vigor a partir del 2 de abril, según informó el Departamento de Estado.
Detalles de la ampliación y países afectados
Entre los nuevos países incluidos se encuentran Nicaragua y Granada, junto a otras naciones como Camboya, Etiopía, Georgia, Lesoto, Mauricio, Mongolia, Mozambique, Papúa Nueva Guinea, Seychelles y Túnez. Esta política, implementada inicialmente el año pasado bajo la administración de Donald Trump, busca frenar las estancias prolongadas más allá del periodo autorizado, como parte de una ofensiva contra la inmigración ilegal.
La fianza es reembolsable si el titular del visado regresa a su país dentro del plazo establecido o si finalmente no realiza el viaje. El Departamento de Estado justifica esta medida al señalar que el costo promedio de deportar a un inmigrante ilegal asciende a 18 mil dólares para el contribuyente estadounidense.
Exclusión de México y lista previa de países
Es importante destacar que México no está incluido en esta lista, ni en las nuevas adiciones ni en la anterior. La política no aplica para ciudadanos mexicanos que soliciten visas de turismo o negocios.
La lista inicial de 38 países, mayoritariamente africanos, incluye naciones como:
- Venezuela, Antigua y Barbuda, Cuba y Dominica en América.
- Benín, Botsuana, Burundi, Cabo Verde, República Centroafricana y Costa de Marfil en África.
- Bangladés, Bután, Nepal, Kirguistán, Tayikistán, Fiyi, Tuvalu y Vanuatu en Asia, Eurasia y Oceanía.
Contexto y medidas adicionales
Esta ampliación se produce en un contexto donde Estados Unidos ha congelado, desde enero, los trámites de visados de inmigrante en 75 países, destinados a personas que planean residir de forma permanente. La política de fianzas refleja un enfoque más estricto en el control migratorio, priorizando la reducción de costos asociados a la deportación y el cumplimiento de los plazos de estancia.
Los expertos señalan que esta medida podría afectar el turismo y los negocios internacionales, aunque el gobierno estadounidense insiste en su necesidad para mantener la seguridad y la legalidad en sus fronteras.



