Las fuerzas armadas de Estados Unidos se encuentran preparadas para reanudar operaciones de combate contra Irán si reciben la orden correspondiente, según declaró este martes el jefe del Estado Mayor Conjunto. El Pentágono, por su parte, advirtió que cualquier ataque iraní contra buques comerciales en el estrecho de Ormuz recibirá una respuesta devastadora.
Tensión en el estrecho de Ormuz
Estados Unidos e Irán mantienen un pulso por el control de este paso estratégico, por donde transita una quinta parte del comercio mundial de hidrocarburos. Desde el inicio de la guerra el 28 de febrero, emprendida por Estados Unidos e Israel, que ha causado miles de muertos principalmente en Irán y Líbano, Teherán controla el estrecho.
Las amenazas de Washington surgieron después de que el principal negociador iraní afirmara que Teherán ni siquiera ha empezado su pulso con Estados Unidos, tras una oleada de ataques en esa vía marítima el lunes por ambos bandos.
Respuesta de Irán
Los Guardianes de la Revolución de Irán prometieron una respuesta contundente si cualquier barco se desvía de la ruta demarcada por la república islámica en el estrecho. Washington busca presionar a Teherán para que abandone su programa nuclear.
El 8 de abril, Estados Unidos impuso un bloqueo a los puertos iraníes y el lunes lanzó la operación Proyecto Libertad, destinada a permitir que los barcos bloqueados durante semanas puedan cruzar el estrecho. Según empresas especializadas, más de 900 buques estaban en el Golfo a finales de abril, con cerca de 20 mil marinos a bordo.
Declaraciones militares
El general Dan Caine, del Mando Central de Estados Unidos, declaró a la prensa que el resto de la fuerza conjunta sigue preparado para reanudar las hostilidades contra Irán si se ordena hacerlo. Ningún adversario debería confundir nuestra contención actual con una falta de determinación, insistió.
El presidente Donald Trump instó a Teherán a hacer lo inteligente y alcanzar un acuerdo para poner fin a la guerra, añadiendo que no quería intervenir y provocar más muertes. Minutos antes, minimizó el conflicto calificándolo como una pequeña escaramuza militar. Irán no tiene ninguna chance. Nunca la tuvo. Ellos lo saben, sostuvo.
El jefe del Pentágono, Pete Hegseth, aseguró que Estados Unidos no busca pelea en el estrecho de Ormuz, pero advirtió: Si atacas a las tropas estadounidenses o a buques comerciales inocentes, te enfrentarás a un poder de fuego estadounidense abrumador y devastador.
La Fuerza Aérea israelí también se declaró preparada para reanudar los combates. El general Omer Tischler señaló: Seguimos de cerca los acontecimientos en Irán y estamos preparados para desplegar toda la fuerza aérea hacia el este si es necesario.
Perspectiva iraní
Mohamad Baqer Qalibaf, principal negociador iraní, advirtió en un mensaje en X: Sabemos perfectamente que la continuación del statu quo es insostenible para Estados Unidos, mientras que nosotros ni siquiera hemos empezado todavía. Agregó que la seguridad del transporte marítimo y del tránsito energético se ha visto amenazada por Estados Unidos, cuya presencia maligna disminuirá.
Pese a los desmentidos iraníes, el Centcom asegura que dos buques mercantes con pabellón estadounidense, escoltados por el ejército, cruzaron con éxito el estrecho de Ormuz el lunes. Marcha muy bien, se felicitó Trump. El gigante danés Maersk anunció que uno de sus barcos pudo atravesar el estrecho el lunes acompañado de medios militares estadounidenses.
Posible escalada
Emiratos Árabes Unidos informó que enfrenta lanzamientos de drones y misiles desde Irán por segundo día consecutivo, aunque el ejército iraní negó tajantemente haber atacado territorio emiratí. En este contexto, el precio del barril de Brent, referencia internacional del crudo, se mantiene en torno a los 110 dólares, lejos de los 126 dólares alcanzados la semana pasada.
Según Sidharth Kaushal y Dan Marks, del centro de investigación británico Rusi, a falta de acuerdo, una escalada que implique ataques más específicos y sostenidos, susceptibles de causar daños más profundos y duraderos en infraestructuras, parece probable.
Hasta ahora, los intentos de reanudar conversaciones entre Irán y Estados Unidos han fracasado, pese a un primer encuentro directo en Pakistán el 11 de abril. El presidente iraní, Masud Pezeshkian, declaró este martes que su país está dispuesto a cualquier diálogo, pero nunca ha cedido ni cederá jamás a la fuerza, durante una conversación telefónica con el primer ministro iraquí.



