El gobierno de Estados Unidos evalúa suspender de forma temporal el impuesto federal a la gasolina debido al incremento significativo que el combustible ha registrado en los últimos meses, a raíz del conflicto bélico que mantiene con Irán desde finales de febrero de este año. Así lo informó el secretario de Energía, Chris Wright, en declaraciones a la cadena NBC, donde señaló que la Casa Blanca estaría abierta a congelar este gravamen para aliviar los costos a los consumidores.
Medidas para reducir el precio en las gasolineras
“Todas las medidas que puedan tomarse para bajar el precio en las gasolineras y reducir los costos para los estadounidenses cuentan con el apoyo de esta administración”, aseguró Wright. Los impuestos federales actuales incluyen gravámenes de 18.3 centavos por galón para la gasolina y de 24.3 centavos por galón para el diésel, además de una tarifa adicional de 0.1 centavos por galón para ambos combustibles, destinada al fondo de tanques subterráneos con fugas.
Precios de la gasolina en aumento
Los precios de la gasolina en Estados Unidos se han disparado y alcanzaron un promedio nacional de 4.52 dólares por galón este domingo, según datos de la asociación automovilística AAA. Esto representa un aumento de más del 50 % desde el inicio de la guerra con Irán. El incremento está afectando gravemente a los estadounidenses, quienes ya enfrentaban una inflación elevada y se han visto obligados a ajustar sus hábitos de consumo.
Impacto en los consumidores
De acuerdo con una encuesta publicada a finales de abril por The Washington Post, el 44% de los adultos en Estados Unidos ha reducido la frecuencia con la que conduce, el 34% ha modificado sus planes de viaje o vacaciones y el 42% ha recortado otros gastos del hogar para poder cubrir el costo del combustible. Estas cifras reflejan la presión que el alza de la gasolina ejerce sobre la economía familiar.
Contexto del conflicto con Irán
El conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán, que comenzó a finales de febrero, ha sido el principal detonante del incremento en los precios del petróleo y, por ende, de la gasolina. La administración estadounidense busca alternativas para mitigar el impacto en la población, y la suspensión temporal del impuesto federal a la gasolina es una de las opciones consideradas.



