El Departamento de Justicia de Estados Unidos propuso ampliar los métodos de ejecución federal, incluyendo pelotón de fusilamiento, electrocución y asfixia por gas, ante la escasez de fármacos para inyecciones letales. La medida, detallada en un informe oficial, busca superar las dificultades para obtener los químicos necesarios y garantizar que las sentencias de muerte se cumplan sin demoras.
Nuevos métodos de ejecución
El informe ordena a la Oficina de Prisiones modificar su protocolo para incorporar métodos considerados constitucionales y ya utilizados en algunos estados. Entre ellos se encuentran el pelotón de fusilamiento, la electrocución y la asfixia por gas, esta última introducida por primera vez en Alabama en 2024. Según el fiscal general en funciones, Todd Blanche, esta ampliación “garantizará que el Departamento esté preparado para llevar a cabo ejecuciones legales incluso si no se dispone de un fármaco específico”.
Cumplimiento de promesa de Trump
El informe representa el cumplimiento de la promesa del presidente Donald Trump de reanudar la pena capital en su segundo mandato. En su primera administración, que concluyó en 2021, Trump ya había retomado las ejecuciones federales tras una pausa de 20 años, ejecutando a 13 presos mediante inyección letal en los últimos meses de su gestión. Blanche confirmó que ha autorizado solicitar la pena de muerte contra nueve personas después de que Trump revocara la moratoria impuesta por su predecesor, Joe Biden.
Contraste con la administración Biden
Durante su mandato, Joe Biden conmutó las penas de 37 personas que esperaban ejecución en el corredor de la muerte federal, dejando únicamente a tres hombres en esa situación. “Bajo el liderazgo del presidente Trump, el Departamento de Justicia vuelve a hacer cumplir la ley y a apoyar a las víctimas”, afirmó Blanche, subrayando que la nueva política pretende garantizar que las sentencias de muerte se ejecuten sin retrasos derivados de la escasez de fármacos para inyecciones letales.
Medidas adicionales
Entre las medidas adoptadas se encuentran la readopción del protocolo de inyección letal utilizado durante la primera Administración Trump, la ampliación del protocolo para incluir formas adicionales de ejecución, como el pelotón de fusilamiento, y la racionalización de los procesos internos para agilizar los casos de pena de muerte, según detalló Blanche en un comunicado.



