FBI investigaba a Joe Kent por filtración antes de su renuncia por guerra con Irán
El FBI abrió una investigación contra Joe Kent, quien se desempeñaba como exdirector del Centro Nacional Antiterrorista de Estados Unidos (NCTC), por una presunta filtración de información clasificada. Este caso, que fue reportado ampliamente por medios estadounidenses el 19 de marzo de 2026, ya estaba en marcha antes de que el funcionario presentara su renuncia en protesta por la guerra con Irán.
Renuncia por motivos de conciencia
Joe Kent dejó su cargo el martes y, en su carta de renuncia, aseguró que no podía "en buena conciencia apoyar la guerra en curso en Irán". El exfuncionario afirmó que ese país "no representaba una amenaza inminente" para Estados Unidos y acusó que la ofensiva fue impulsada por presiones de Israel, según los reportes de prensa que circularon en ese momento.
Investigación previa a la salida
De acuerdo con reportes de medios como Reuters, AP, CBS, The New York Times y Semafor, la investigación del FBI por presuntas filtraciones llevaba meses y es anterior a su salida del gobierno. Hasta la fecha, la agencia no ha emitido una postura pública sobre el fondo del caso, manteniendo un perfil discreto ante las revelaciones.
Declaraciones en entrevista con Tucker Carlson
Tras su renuncia, Joe Kent apareció en una entrevista con el presentador Tucker Carlson, publicada la noche del miércoles 18 de marzo. En esa conversación, reafirmó sus críticas a la guerra y dijo que no existía un informe de inteligencia que advirtiera sobre un ataque sorpresa inminente de Irán contra Estados Unidos.
Kent también sostuvo que Israel "impulsó la decisión" de ir a la guerra y que Washington sabía que Teherán respondería. En la entrevista, agregó que Estados Unidos puede apoyar la defensa israelí, pero debe fijar "los términos" cuando esa defensa pase a una ofensiva, mostrando una postura firme sobre la política exterior.
Reacciones políticas
El presidente Donald Trump reaccionó el martes y dijo que Kent era "muy débil en materia de seguridad" y que "es algo muy bueno que se haya ido". Por su parte, la portavoz Karoline Leavitt rechazó las declaraciones del exfuncionario y calificó como falsas e "insultantes" sus afirmaciones sobre las razones de la guerra, generando un debate político intenso.
Este caso destaca las tensiones internas en el gobierno estadounidense respecto a la guerra con Irán, combinadas con una investigación de seguridad que añade capas de complejidad a la renuncia de un alto funcionario antiterrorista.



