Confusión en El Paso: Globo de fiesta derribado con láser antidrones provoca cierre de espacio aéreo
Globo de fiesta derribado con láser causa cierre aéreo en El Paso

Confusión en la frontera: Globo de fiesta derribado con tecnología láser desata cierre aéreo en El Paso

El anuncio del cierre del espacio aéreo alrededor del Aeropuerto Internacional de El Paso, Texas, en la frontera con México, generó una intensa polémica y preocupación esta semana. Inicialmente, se atribuyó la medida a la supuesta presencia de drones operados por cárteles de la droga, con declaraciones alarmantes de autoridades estadounidenses, incluyendo a la fiscal general Pam Bondi, quien afirmó que el ejército estaba "derribando drones" en la zona.

La verdad detrás del incidente: Un globo, no drones

Sin embargo, medios de comunicación estadounidenses como Fox News y CBS News revelaron que la realidad fue muy diferente. Según fuentes oficiales, el ejército de Estados Unidos activó una tecnología láser antidrones a principios de semana para derribar lo que se evaluó inicialmente como un posible dron extranjero. Posteriormente, se determinó que el objetivo era, en realidad, un globo de fiesta que flotaba cerca de El Paso. Esta identificación errónea llevó a la Administración Federal de Aviación (FAA) a ordenar un cierre total del espacio aéreo por 10 días, suspendiendo todos los vuelos hacia y desde el aeropuerto.

La confusión se agravó cuando Bondi, en una comparecencia ante la Cámara de Representantes, insistió en que las fuerzas armadas estaban combatiendo drones de cárteles. No obstante, la congresista Jasmine Crockett aclaró que el cierre se revocó rápidamente y que el incidente se debió a un impasse entre la FAA y el Departamento de Defensa, no a amenazas reales de narcotráfico.

Fallas de coordinación entre la FAA y el Pentágono

Los reportes coinciden en que el origen del problema fue una falta de comunicación entre agencias federales. El Pentágono planeaba probar un láser de alta energía en Fort Bliss, una instalación militar cercana al aeropuerto de El Paso, para contrarrestar drones. La FAA expresó preocupación por el tráfico aéreo civil y solicitó más información sobre los detalles de la prueba, como el horario y los posibles riesgos para los aviones.

Según CNN y otros medios, el Pentágono insistió en realizar la prueba antes de una reunión programada para el 20 de febrero, lo que llevó a la FAA a ordenar el cierre preventivo del espacio aéreo. Lo más crítico fue que la FAA no notificó a la Casa Blanca ni a otras autoridades superiores sobre esta decisión, desatando un caos informativo y operativo.

Este incidente resalta problemas de coordinación preexistentes. La agencia Associated Press recordó que una investigación reciente sobre una colisión aérea cerca del Aeropuerto Nacional Reagan, que causó 67 muertes, ya había puesto en evidencia la falta de intercambio de datos de seguridad entre la FAA y el Ejército.

Reacciones y consecuencias

El secretario de Transporte, Sean Duffy, anunció en la red social X que la amenaza había sido neutralizada y que no había peligro para los viajes comerciales, por lo que se reabrió el espacio aéreo y se reanudaron los vuelos. En México, la presidenta Claudia Sheinbaum reaccionó al cierre, afirmando que no había información que indicara que fuera por el uso de drones de cárteles, subrayando la importancia de la transparencia en estos asuntos fronterizos.

Este episodio deja en claro los desafíos en la gestión de la seguridad aérea en zonas fronterizas sensibles, donde la tecnología avanzada y la comunicación efectiva son cruciales para evitar alarmas innecesarias.