Pagos atrasados alivian caos en aeropuertos de EE.UU., pero persisten dudas migratorias
Las largas y frustrantes filas en los filtros de seguridad comenzaron a disminuir significativamente en los aeropuertos de Estados Unidos, luego de que los agentes de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) empezaron a recibir los salarios atrasados correspondientes al periodo en que trabajaron durante el cierre del Gobierno. Esta mejora fue evidente en varias terminales clave, marcando un alivio para miles de viajeros que enfrentaron semanas de incertidumbre y contratiempos.
Reducción drástica en tiempos de espera
En el Aeropuerto Intercontinental George Bush de Houston, una espera que anteriormente alcanzaba hasta cuatro horas se redujo a apenas 10 minutos o menos. Otros aeropuertos identificados como puntos críticos, como Atlanta y el Aeropuerto Internacional Baltimore-Washington, también mostraron avances notables, permitiendo que los pasajeros se desplazaran sin mayores dificultades. La disminución en los tiempos de espera permitió que los viajeros avanzaran con mayor rapidez, contrastando con el caos que predominó en semanas recientes, caracterizado por retrasos, filas interminables y pérdidas de vuelos.
Reclamos laborales y afectaciones persistentes
A pesar de la mejora operativa, los trabajadores de la TSA informaron que comenzaron a recibir solo parte de su pago retroactivo, generando inconformidad entre el personal. Johnny Jones, secretario-tesorero de la oficina de la TSA en la American Federation of Government Employees, señaló inconsistencias en los depósitos, incluyendo la falta de pago por horas extra y montos incorrectos en los salarios atrasados. Además, el sindicato advirtió que la agencia modificó su política de licencias, eliminando lineamientos que permitían ausencias por motivos relacionados con el cierre gubernamental, como problemas de transporte o falta de cuidado infantil.
Lauren Bis, secretaria adjunta interina de la TSA, indicó que trabajar sin remuneración provocó la renuncia de más de 500 agentes, mientras que miles más se vieron obligados a faltar a sus labores. El sindicato coincidió con estas cifras pero subrayó que el pago retroactivo, por sí solo, no resuelve estas afectaciones, ya que persisten problemas para quienes no pudieron asistir a trabajar, enfrentando posibles acciones disciplinarias.
Impacto del cierre del Departamento de Seguridad Nacional
El cierre del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) por falta de financiamiento ha generado diversas afectaciones más allá de los aeropuertos. En las terminales, se registraron retrasos en viajes y advertencias de posibles cierres, debido a la ausencia de trabajadores de la TSA que dejaron de presentarse tras no recibir su sueldo desde mediados de febrero. La situación impactó también a otras agencias como el Servicio Secreto y FEMA. Aunque se ordenó pagar a los agentes de la TSA para reducir filas, esta medida dejó sin salario a otros empleados del DHS, exacerbando la crisis laboral.
Presión demócrata y negociaciones legislativas
Legisladores demócratas mantienen su exigencia de imponer nuevas reglas a los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), entre ellas:
- Uso de cámaras corporales
- Portar identificación visible en el uniforme
- Operar con el rostro descubierto
- Que las órdenes judiciales sean determinadas por jueces
- Que las redadas se realicen lejos de escuelas, iglesias y otros lugares sensibles
Estas propuestas forman parte de las negociaciones para avanzar en acuerdos legislativos, aunque hasta el momento no se ha alcanzado un consenso entre las partes. Republicanos y la Casa Blanca han mostrado disposición para dialogar sobre algunos puntos, pero no existe un acuerdo final. El lunes, la falta de avances fue evidente en el Capitolio, donde los senadores realizaron una sesión breve sin discutir el proyecto de ley aprobado por la Cámara de Representantes y posteriormente iniciaron un receso de dos semanas.
Incertidumbre durante la temporada vacacional
A pesar de la reducción en los tiempos de espera, aún existen dudas sobre el comportamiento de las autoridades en los próximos días. No se ha definido cuánto tiempo los agentes federales de inmigración mantendrán una presencia visible en las terminales, especialmente en el contexto de la temporada de vacaciones de primavera, que suele incrementar el flujo de pasajeros. Desde la Casa Blanca, la secretaria de prensa Karoline Leavitt afirmó que no ha habido cambios en la política del Gobierno, señalando que la prioridad se mantiene en la deportación de delincuentes extranjeros. Además, indicó que el Presidente propuso realizar una Cena de Pascua con miembros del Congreso para intentar resolver el estancamiento.
El sindicato reiteró su llamado al Congreso para aprobar fondos destinados a todo el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), expresando inconformidad por la falta de resultados y considerando insuficiente la respuesta de los legisladores. Sobre los agentes de ICE desplegados en aeropuertos, se informó que su permanencia dependerá del regreso del personal de la TSA, añadiendo otra capa de incertidumbre a una situación que, aunque mejorada, dista de estar completamente resuelta.



