El presidente Donald Trump declaró su apoyo a la reducción del impuesto federal a la gasolina de 18 centavos por galón, ante el fuerte aumento de los precios del combustible en Estados Unidos debido a la guerra con Irán. La exención del impuesto requiere que el Congreso, actualmente controlado por los republicanos, apruebe una ley.
Declaraciones de Trump
Trump dijo a periodistas: “Sí, lo voy a reducir”. Al preguntársele cuánto tiempo lo suspendería, respondió en el Despacho Oval: “Hasta que sea apropiado”. El mandatario reconoció que el impuesto representa solo un pequeño porcentaje del costo total de la gasolina, “pero sigue siendo dinero”.
Iniciativa legislativa
El senador republicano Josh Hawley, de Misuri, anunció que presentará un proyecto de ley para suspender el impuesto. En marzo, algunos demócratas, como el senador Mark Kelly de Arizona, propusieron suspenderlo hasta octubre; el impuesto genera aproximadamente 2.500 millones de dólares mensuales para financiar carreteras. Desde 2008, se han transferido más de 275.000 millones de dólares del fondo general para reparación de carreteras, incluidos 118.000 millones de la ley de infraestructura de 2021.
Contexto del alza de precios
Los precios de la gasolina han subido desde el inicio de la guerra con Irán el 28 de febrero, mientras Teherán mantiene cerrado el estrecho de Ormuz, por donde transita el 20% del petróleo mundial. El lunes, el precio promedio era de 4.52 dólares por galón, el más alto desde 2022, según la AAA. El aumento del combustible también podría incrementar el costo de alimentos y otros productos, lo que representa una vulnerabilidad para Trump y los republicanos de cara a las elecciones de noviembre.
Otras medidas y opiniones de expertos
Trump ha tomado otras acciones para estabilizar los precios, como préstamos de crudo de la Reserva Estratégica de Petróleo y la suspensión de la Ley Jones, que facilita el transporte marítimo de petróleo y combustible. Sin embargo, Bob McNally, fundador de Rapidan Energy Group y exasesor energético de la Casa Blanca, señaló que la suspensión del impuesto podría no tener mucha repercusión si la guerra continúa obstaculizando los envíos en Oriente Medio. “Si se suspende el impuesto federal, pero el estrecho de Ormuz permanece cerrado, los consumidores apenas lo notarán, ya que los precios en las gasolineras seguirán subiendo”, declaró.
Los estados también gravan la gasolina; Indiana, Kentucky y Georgia están tomando medidas para aplicar recortes y ayudar a los consumidores.



