Tren Maya enfrenta graves hundimientos en tramo turístico del Caribe
La senadora panista Mayuli Latifa Martínez Simón ha lanzado una severa advertencia sobre el estado estructural del Tren Maya en su Tramo 5, que conecta los destinos turísticos de Cancún, Playa del Carmen y Tulum. Según la legisladora, se han detectado hundimientos preocupantes que podrían desencadenar una "catástrofe" si no se suspende inmediatamente la operación del ferrocarril.
Riesgo geológico y antecedentes de incidentes
Martínez Simón centró su denuncia en las características geológicas del suelo kárstico sobre el que se construyó la infraestructura, típico de la península de Yucatán. "Exigimos que se detenga de manera urgente el Tren Maya. ¿Quieren otra catástrofe como se han visto, descarrilamientos e inclusive pérdidas humanas?", cuestionó durante su intervención.
La legisladora documentó una serie de incidentes previos que respaldan sus advertencias:
- Descarrilamientos en Yucatán durante 2024
- Accidente en Bacalar en enero de 2025
- Incidente en Izamal en agosto de 2025
- Presunto hundimiento detectado en abril de 2026 en el Tramo 5
"¿Qué está esperando el gobierno? El tren sigue funcionando en estas condiciones", insistió Martínez Simón, señalando que especialistas habían advertido desde hace años sobre la inviabilidad del proyecto en esta zona debido a la presencia de cavernas y cenotes subterráneos.
Obstrucción en la documentación de daños
Uno de los aspectos más preocupantes de la denuncia es la presunta obstrucción por parte de autoridades federales para documentar los daños. Según la senadora, personal de la Guardia Nacional restringe el acceso a la zona, obligando a quienes buscan evidencias a ingresar por la selva.
"Hoy lo están tapando. Hay hostigamiento para que no se vea lo que está pasando debajo del tren", afirmó Martínez Simón, quien detalló que para registrar imágenes del estado actual de la infraestructura fue necesario recorrer cuevas y cuerpos de agua durante aproximadamente 45 minutos.
Crisis financiera y ambiental
Además del riesgo estructural, la legisladora cuestionó severamente la viabilidad financiera del proyecto. Reveló que hasta septiembre de 2025 se han acumulado pérdidas operativas por 3,500 millones de pesos en el Tren Maya y 2,500 millones de pesos en el grupo hotelero vinculado al proyecto, sumando un total de 6,000 millones de pesos en números rojos.
Estas cifras contradicen directamente la promesa gubernamental de autosuficiencia del megaproyecto. Martínez Simón recordó que el costo original del Tren Maya fue estimado entre 120,000 y 150,000 millones de pesos, pero actualmente —según sus cálculos— asciende a cerca de 500,000 millones de pesos, representando un sobrecosto monumental.
La senadora también subrayó el impacto ambiental de la obra, señalando que la red subterránea de cavernas y cenotes no solo es frágil desde el punto de vista estructural, sino fundamental para el equilibrio ecológico de la región y para el atractivo turístico del Caribe mexicano.
Acciones legislativas anunciadas
Ante este panorama crítico, la legisladora anunció que el Partido Acción Nacional impulsará exhortos formales para que la Secretaría de Medio Ambiente (Semarnat) y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) investiguen exhaustivamente tanto el impacto ambiental del proyecto como posibles actos de corrupción en su desarrollo.
"No quisieron escuchar a biólogos, ingenieros y expertos. Hoy estamos viendo las consecuencias", concluyó Martínez Simón, haciendo un llamado urgente a la transparencia y a la priorización de la seguridad pública sobre los intereses políticos del proyecto insignia del gobierno federal.



