Inicia crucero Vaquita para entrenar observadores y rastreadores moleculares
Crucero Vaquita entrena observadores y rastreadores moleculares

La madrugada de este martes 19 de mayo comenzó un crucero de 10 días para el entrenamiento de nueve observadores locales de la vaquita marina en el Alto Golfo de California, organizado por la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), Sea Shepherd Conservation Society y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).

Objetivos del crucero

Las actividades a bordo del barco Seahorse, encabezadas por la doctora Barbara Taylor, tienen como objetivo afinar las capacidades técnicas de jóvenes de San Felipe, Baja California para el avistamiento y monitoreo de esta especie endémica que se encuentra en crítico peligro de extinción, de la que quedan al menos entre siete y 10 ejemplares.

La expedición servirá también para buscar a "Frida", una hembra que en el Crucero de Observación 2025, realizado en septiembre, fue grabada embarazada nadando con una cría juvenil.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

Equipamiento y técnicas

Los observadores comunitarios tienen a su alcance cuatro pares de binoculares de gran potencia conocidos como "Big Eyes", que son utilizados para escudriñar el hábitat de la vaquita marina, y que tienen un alcance que supera los tres kilómetros. A la par, se puso en marcha el programa anual de monitoreo acústico a cargo del doctor Gustavo Cárdenas, con la instalación de hidrófonos, que sirven para detectar a esta pequeña marsopa por medio de sus chasquidos, que es el sistema de ecolocalización que utilizan para orientarse, evitar obstáculos y encontrar alimento.

ADN ambiental

De igual forma, esta campaña será aprovechada por la doctora Tania Valdivia para continuar con la capacitación de habitantes de la comunidad de San Felipe, Baja California, integrantes de Pesca ABC (Pesca Alternativa de Baja California), personal de la Conanp y de la Secretaría de Marina (Semar), en la toma de muestras de agua y procesamiento de ADN Ambiental de la vaquita marina.

En entrevista con Excélsior, la científica posdoctoral adscrita al Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste (CIBNOR), explicó que dos jóvenes mujeres, una hija de pescadores y una técnica en Acuacultura, apoyarán en campo con estas actividades, que tienen como finalidad capturar el material genético de la elusiva vaquita. De esta forma, se abre el abanico de posibilidades para conocer mejor a la especie, ampliar su monitoreo y fortalecer las acciones de conservación.

Con los avances de la última década, el ADN de cualquier animal puede ser extraído de muestras ambientales como agua, sedimentos o hielo, sin la presencia directa o en tiempo real de los ejemplares. Tania Valdivia detalló que con el financiamiento de Dolphin Quest, los cursos de entrenamiento para 12 personas comenzaron días antes del crucero de observación, con técnicas para la recolección y procesamiento de las muestras de agua, así como su posterior análisis en un pequeño laboratorio portátil y la detección molecular con la técnica de PCR.

Además, los participantes recibieron un Manual de ADN Ambiental, que es una guía práctica muy amigable con fundamentos teóricos y prácticos para adentrarse en el conocimiento de esta técnica no invasiva de biología molecular. "La idea es ver ahora quién se quiere seguir involucrando, y continuar impulsando la capacitación, tanto en los monitoreos programados en esta época del año, como de manera independiente para seguir trabajando en la región", indicó.

La doctora especializada en Ecología Marina y Genética de la Conservación agregó que por lo pronto una bomba de succión y filtros de 1.2 y .45 micras, hasta 155 veces más finos que un cabello humano, quedaron en manos de la comunidad para fortalecer las capacidades locales y aumentar el interés en seguir trabajando en el ADN Ambiental.

Primeros resultados

En el primer muestreo de ADN Ambiental en el Alto Golfo de California, realizado en 2022, Tania Valdivia y su equipo logró identificar 10 sitios con presencia de vaquita marina, tras la detección de sus rastros moleculares. Mientras que en los esfuerzos de 2024 y 2025, queda pendiente de identificar la huella genética de la especie en 570 litros y 200 litros de agua recolectada, respectivamente.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar

La investigadora adscrita al CIBNOR adelantó que un estudiante recién titulado ya desarrolló los marcadores para la detección de la Totoaba (Totoaba macdonaldi), por lo que en breve las mismas muestras de agua de la vaquita marina podrían correrse en el equipo de PCR para buscar a este pez también endémico del Alto Golfo de California.