Padres de Tabasco exigen reubicación urgente de escuelas cercanas a Refinería Dos Bocas
Madres y padres de familia de planteles educativos ubicados a escasos metros de las instalaciones de riesgo de la Refinería Olmeca–Dos Bocas, en el estado de Tabasco, han alzado la voz nuevamente para exigir un proceso formal y verificable de reubicación. Esta demanda, que lleva ya siete años sobre la mesa, se mantiene vigente pese a una reciente visita informativa a las instalaciones de Petróleos Mexicanos (Pemex).
Los representantes de las comunidades escolares advierten que la proximidad a la refinería genera afectaciones diarias a la salud y el aprendizaje de las niñas y niños. Según sus testimonios, la exposición constante a factores de riesgo ambiental y operacional en la zona ha derivado en problemas respiratorios, irritaciones cutáneas y dificultades de concentración en las aulas, lo que compromete el desarrollo educativo de los menores.
Visita informativa no resuelve el problema de fondo
Recientemente, un grupo de padres acudió a un recorrido informativo organizado por Pemex en las instalaciones de la Refinería Dos Bocas. Si bien esta actividad permitió un acercamiento a las operaciones y medidas de seguridad de la empresa, los asistentes subrayaron que la visita no cambia la urgencia de la situación. Enfatizaron que se requiere un proceso con garantías claras, supervisión independiente y plazos definidos para trasladar los planteles a zonas seguras.
La falta de avances concretos en la reubicación, según los afectados, refleja una negligencia institucional prolongada. A lo largo de siete años, las promesas y gestiones no han materializado soluciones efectivas, dejando a las comunidades en un estado de vulnerabilidad constante. Los padres exigen que las autoridades federales y estatales prioricen el bienestar de la infancia sobre los intereses industriales.
Impacto en la salud y educación de los niños
Las afectaciones reportadas incluyen:
- Problemas respiratorios recurrentes entre los estudiantes.
- Irritaciones en piel y ojos debido a emisiones y partículas en el aire.
- Dificultades de aprendizaje y concentración en el entorno escolar.
- Ansiedad y estrés en las familias por la inseguridad ambiental.
Estos factores, combinados, crean un ambiente hostil para el desarrollo integral de las niñas y niños, poniendo en riesgo su futuro educativo y su calidad de vida. Los padres insisten en que la reubicación no es un capricho, sino una necesidad imperante de salud pública y derechos humanos.
En conclusión, la lucha por la reubicación de las escuelas cercanas a la Refinería Dos Bocas continúa, con los padres manteniendo la presión para que se establezca un proceso formal, transparente y con resultados tangibles. La visita informativa a Pemex, aunque un paso de diálogo, no sustituye la acción concreta que demandan desde hace siete años para proteger a sus hijos.



