El plan de construcción de un parque acuático por parte de Royal Caribbean en la zona costera de Mahahual, Quintana Roo, ha desatado una fuerte polémica legal y ambiental, así como la indignación de miles de mexicanos. El proyecto pretende edificarse sobre más de 90 hectáreas de selva de manglar, un ecosistema vital para la región.
Detalles del megaproyecto
El parque incluiría más de 30 toboganes, playas artificiales, piscinas, bares y restaurantes, con capacidad para recibir hasta 20 mil visitantes diarios. Esto contrasta con la población local, que no supera los 2 mil 600 habitantes. Lo más alarmante es que el proyecto pondría en peligro a cientos de especies de flora y fauna terrestre y marina, muchas en peligro de extinción, además de la contaminación oceánica por químicos, bloqueadores solares y basura.
Claves para entender el conflicto
Manglares
Los manglares son ecosistemas costeros formados por árboles tolerantes a la sal, considerados barreras fundamentales contra huracanes. Retienen sedimentos, amortiguan inundaciones y disminuyen la erosión costera.
Arrecifes de coral
Los arrecifes de coral actúan como defensas naturales que reducen oleajes fuertes y el impacto de huracanes. Los arrecifes de Mahahual pertenecen al Sistema Arrecifal Mesoamericano, el segundo más grande del mundo.
Biodiversidad ambiental
El territorio alberga cientos de especies de flora y fauna, muchas protegidas por estar en peligro de extinción. Destruir su hábitat podría tener consecuencias fatales para los animales y plantas de la zona.
Ubicación estratégica
Mahahual se encuentra en la Costa Maya, al sur de Quintana Roo, y su posición promueve la protección contra huracanes del Caribe. Es una de las barreras naturales más importantes; su destrucción implicaría mayores riesgos de desastres naturales.
Economía local
La conservación de playas, arrecifes y manglares es esencial para el turismo local, que genera cientos de empleos. El turismo masivo podría afectar gravemente la economía local.
Activismo ambiental y situación legal
En enero de 2026, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) frenó las obras por falta de autorización gubernamental. La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) confirmó que no se contaba con autorización ambiental. Pese a las irregularidades y la oposición social y legal, Royal Caribbean ya promociona la apertura del parque para 2027.



