Comuneros de San Juan Bautista Coixtlahuaca, en la Mixteca de Oaxaca, enfrentan las adversidades del cambio climático como el calor extremo y la falta de lluvias, y han logrado lo que se pensaba imposible: reverdecer los suelos erosionados que, hace menos de tres décadas, fueron declarados como zona de desastre ecológico.
Un paisaje que cambia
Desde el aire, se aprecia cómo el verde le va ganando terreno a los blanquecinos suelos. Don Sergio Cruz es uno de los comuneros que imaginó que era posible reverdecer un desierto. “Mire, el primero es el paisaje, el segundo beneficio es que nuestros vecinos ya están aprendiendo algo de que si no cuidamos el medio ambiente, pues nos va a llevar a todos… pues nos va a ir mal, hablamos del calentamiento global. Quizás más adelante, cuando la masa verde sea más amplia y más verde también tengamos más lluvias porque ese es el problema que nos aqueja, la escasez de las lluvias”, expresó.
Restauración de suelos
Lo primero fue restaurar los suelos y frenar la erosión cavando zanjas en decenas de hectáreas. “El zanja bordo su función es de retener la tierra que arrastra las primeras lluvias y aquí tenemos de muestra. Aquí ya se rellenó de tierra, de la que fue arrastrada y aquí este material es del mismo material de la excavación”, explicó Víctor García, comunero de Coixtlahuaca.
Asesoría técnica
Los números los lleva la ingeniera agrónoma Idalia Lázaro, quien asesora a las comunidades. “Las condiciones en esta zona eran a tal grado que la tasa de migración ha incrementado e incrementado en sus tiempos, en general las comunidades que se han organizado han tenido hasta ahorita una superficie en proceso de restauración por más de 20 mil hectáreas”, señaló.
De acuerdo con la ingeniera, en esta zona se tiene una pérdida de 200 toneladas de tierra por hectárea que se pulverizan por la deforestación que comenzó hace más de 300 años, pero que ahora gracias al esfuerzo comunal, el proceso de daño se va revirtiendo.



